Las fuerzas ucranianas intensifican su ofensiva contra instalaciones energéticas en regiones rusas fronterizas, empleando sistemas HIMARS y drones, en medio de las tensiones continuas en el conflicto.
En el marco de la guerra en curso entre Ucrania y Rusia, las fuerzas ucranianas habrían lanzado un ataque combinado contra infraestructura energética civil en la provincia rusa de Briansk, utilizando sistemas de lanzacohetes múltiples HIMARS y drones, informó este viernes el gobernador regional Alexánder Bogomaz en canales oficiales.
El operativo provocó interrupciones temporales en el suministro eléctrico en varias localidades del distrito de Klintsovski, aunque las autoridades rusas señalaron que el servicio fue restablecido de forma operativa por equipos técnicos del sector, pese a la continuidad de “ataques masivos”, según Bogomaz.
Las defensas antiaéreas rusas, de acuerdo con el comunicado del gobierno regional, lograron repeler el ataque e interceptar las municiones enemigas antes de que alcanzaran otros objetivos, aunque no se detalló el número ni el tipo de los blancos destruidos en el interior ruso.
Este tipo de operaciones se han vuelto recurrentes desde que Ucrania intensificó su campaña contra objetivos logísticos y energéticos en territorios fronterizos rusos, con anteriores ataques reportados también en regiones como Belgorod y Briansk en meses recientes.
Las autoridades ucranianas no han emitido por ahora una declaración oficial sobre la autoría del ataque, pero ofensivas similares con vehículos aéreos no tripulados y misiles de largo alcance han sido confirmadas por medios occidentales y fuentes locales en otras regiones fronterizas.
Este episodio ocurre en medio de una fase de negociaciones de paz impulsadas por Estados Unidos y otros actores internacionales, mientras persisten los combates y la escalada ofensiva en ambos bandos del conflicto.

















