Moscú.– El Gobierno de Rusia condenó de manera enérgica las recientes medidas adoptadas por Estados Unidos contra Cuba, al calificarlas como ilegítimas y violatorias del derecho internacional. Así lo expresó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, quien denunció que Washington ha intensificado su estrategia de “máxima presión” contra la isla caribeña.
Zajárova afirmó que las decisiones de EE. UU., entre ellas la declaración de una supuesta “emergencia nacional” por una presunta amenaza de Cuba a su seguridad, representan un nuevo episodio de una política hostil que Moscú considera recurrente y carente de fundamentos reales. Según la diplomática, estas acciones buscan provocar un “ahogamiento económico deliberado” del país caribeño.
La portavoz reiteró que la posición de Rusia sobre este tema se mantiene firme y sin cambios, al considerar inadmisibles las sanciones unilaterales impuestas fuera del marco de las Naciones Unidas y al margen de la Carta de la ONU y del derecho internacional.
Asimismo, condenó lo que describió como presiones directas sobre el liderazgo cubano y su población, señalando que, pese a los obstáculos externos, Cuba continuará desarrollando vínculos económicos internacionales y defendiendo su soberanía.
Zajárova también cuestionó que en recientes documentos oficiales de Washington se catalogue a Rusia y a otros aliados de La Habana como Estados “hostiles”, afirmando que este tipo de señalamientos no contribuyen a mejorar el diálogo internacional ni a la estabilidad global.
Relación histórica y cooperación bilateral
El Ministerio de Exteriores ruso subrayó que entre Rusia y Cuba existen lazos históricos sólidos y una cooperación bilateral de carácter integral, con amplio respaldo político y social en ambas naciones. Moscú rechazó además cualquier intento de obstaculizar la cooperación internacional, especialmente con países que atraviesan dificultades económicas y sociales, situación que atribuyó en gran medida al prolongado bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos durante casi siete décadas.
Rusia insistió en que su cooperación con Cuba no está dirigida contra terceros ni representa una amenaza para otros Estados, reiterando su compromiso de continuar fortaleciendo estos vínculos en beneficio mutuo y en favor de la estabilidad internacional.
Contexto de tensiones regionales
Las declaraciones rusas se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana, marcado por amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump de intensificar la presión sobre Cuba. Estas advertencias se suman al prolongado embargo que mantiene EE. UU. contra la isla, política que ha sido rechazada reiteradamente por la mayoría de la comunidad internacional.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha reiterado que Cuba es un país libre, soberano e independiente, y ha denunciado que la nación ha sido objeto de agresiones económicas durante más de seis décadas, reafirmando la disposición del pueblo cubano a defender su soberanía.














