Las fuerzas rusas lanzaron un amplio ataque contra instalaciones del complejo militar y objetivos energéticos en Ucrania, en respuesta a lo que Moscú califica de ataques ucranianos contra civiles en su territorio.
Rusia lanzó este martes un ataque masivo contra instalaciones de la industria militar, objetivos energéticos y de transporte en Ucrania, según informó el Ministerio de Defensa de ese país en un comunicado oficial.
La acción fue descrita por Moscú como una respuesta a los llamados “atentados contra objetivos civiles” que, según el Kremlin, habrían sido ejecutados por las fuerzas de Kiev dentro de territorio ruso.
Durante el ataque, las fuerzas rusas emplearon armas de alta precisión y largo alcance, tanto terrestres como aéreas, contra depósitos de municiones, talleres de producción de drones de largo alcance y otras instalaciones utilizadas por las tropas ucranianas, además de objetivos vinculados con el complejo militar-industrial.
El comunicado oficial señaló que todos los objetivos designados fueron impactados, destacando el alcance del operativo. El ataque también incluyó blancos energéticos y de transporte, buscando presionar la capacidad de Ucrania para sostener operaciones.
Desde el inicio de la invasión en 2022, Ucrania ha enfrentado múltiples oleadas de ataques aéreos, de misiles y drones, muchos de ellos dirigidos contra infraestructura crítica como redes eléctricas y centros energéticos, provocando cortes de suministro, daños generalizados y víctimas civiles.
Las autoridades ucranianas han advertido en diversas ocasiones que Rusia se prepara para nuevas ofensivas masivas, lo que mantiene la tensión en el frente y eleva la preocupación por el impacto humanitario y la estabilidad regional.
El conflicto entre ambos países continúa siendo uno de los focos principales de inseguridad en Europa, con ataques y contrataques que afectan tanto a sectores militares como civiles en el terreno.


















