Berlín evaluaría subir las tasas cobradas a Estados Unidos por sus bases militares o incluso expulsar algunas como contramedida a los aranceles impuestos por Washington a países europeos.
Alemania estaría considerando adoptar una medida contra las bases militares de Estados Unidos en su territorio como forma de replicar a los nuevos aranceles impuestos por la Administración del presidente Donald Trump sobre productos europeos, especialmente aquellos entre los que se encuentran los recientemente anunciados para países de la OTAN.
Según informaciones citadas por medios internacionales, la propuesta de Berlín incluye la opción de incrementar sustancialmente la renta que cobra a Estados Unidos por permitir la operación de sus bases militares en suelo alemán, una herramienta que podría ejercer presión económica sobre Washington.
Entre las instalaciones que podrían verse afectadas por esta medida figuran la Base Aérea de Ramstein y las instalaciones en Stuttgart, consideradas esenciales para las operaciones de Estados Unidos en regiones como África y Oriente Medio debido a su papel logístico y estratégico.
Incluso, algunos informes incluyen la posibilidad —aunque fuentes han señalado que no se ha decidido— de que Berlín llegue a expulsar a las fuerzas estadounidenses de determinadas bases si las tensiones comerciales escalan.
La medida se enmarca en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Washington y varios países europeos, incluidos Alemania, Francia y otros aliados de la OTAN, como resultado de la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos.
Aunque algunos gobiernos europeos han planteado opciones de respuesta, la posible modificación de las condiciones de las bases militares estadounidenses en Alemania subraya la creciente complejidad de las relaciones transatlánticas en materia tanto comercial como estratégica.

















