El Ejército Popular de Liberación (EPL) de China concluyó los ejercicios militares conjuntos denominados Misión Justicia 2025, realizados en torno a la isla de Taiwán, los cuales, según las autoridades chinas, demostraron la capacidad operativa y la preparación militar para enfrentar intentos separatistas y posibles intervenciones externas.
El portavoz del Ministerio de Defensa Nacional de China, Zhang Xiaogang, afirmó que las maniobras dejaron claro que cualquier provocación que cruce las “líneas rojas” en la cuestión de Taiwán recibirá una respuesta firme y enérgica por parte de Pekín. Subrayó además que los intentos de frenar la reunificación del país “nunca tendrán éxito”.
Zhang sostuvo que los ejercicios evidencian la determinación de China de salvaguardar su soberanía y su integridad territorial, reiterando que la cuestión de Taiwán es un asunto estrictamente interno que no admite interferencias de terceros países.
En ese contexto, el portavoz rechazó las declaraciones del líder taiwanés, Lai Ching-te, quien aseguró que las maniobras incrementan la incertidumbre y el riesgo en la región, así como las críticas expresadas por Estados Unidos, Japón, Australia, Filipinas y la Unión Europea.
“Nadie valora más la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán que China”, afirmó Zhang, al tiempo que insistió en que las actividades militares del EPL son “totalmente legítimas, necesarias e irreprochables”.
Según el funcionario, la principal amenaza a la paz en la región no proviene de las acciones militares de China continental, sino de las fuerzas que promueven la independencia de Taiwán y de los actores externos que las respaldan.
Las autoridades chinas reiteraron que continuarán adoptando las medidas que consideren necesarias para defender la soberanía nacional y avanzar en el objetivo de la reunificación, al que califican como un proceso histórico inevitable.
















