El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió que una intervención armada en Venezuela por parte de Estados Unidos tendría consecuencias devastadoras para la región y representaría una catástrofe humanitaria para el hemisferio, al tiempo que pondría en riesgo los principios fundamentales del derecho internacional.
Durante su discurso de apertura en la cumbre del Mercosur, celebrada este sábado, Lula afirmó que Sudamérica enfrenta nuevamente presiones externas que amenazan su soberanía, a través de la presencia militar de potencias extrarregionales.
“Los límites del derecho internacional están siendo puestos a prueba. Una intervención armada en Venezuela sería una catástrofe humanitaria para el hemisferio y un precedente extremadamente peligroso para el mundo”, expresó el mandatario brasileño ante los líderes regionales.
Crítica a la escalada militar en el Caribe
Lula sostuvo que las verdaderas amenazas actuales a la soberanía regional no solo provienen del crimen organizado y de fuerzas antidemocráticas, sino también de conflictos armados impulsados desde el exterior. Recordó que, más de cuatro décadas después de la Guerra de las Malvinas, América del Sur vuelve a verse afectada por tensiones militares ajenas a la región.
Las declaraciones del presidente brasileño se producen en medio de una creciente escalada entre Estados Unidos y Venezuela, marcada por el despliegue militar estadounidense en aguas del Caribe, ataques letales contra embarcaciones señaladas como vinculadas al narcotráfico y el bloqueo naval impuesto por Washington a buques petroleros venezolanos.
Reacciones internacionales y llamado a la diplomacia
El Gobierno venezolano ha denunciado estas acciones como actos de piratería internacional y ha reiterado que su objetivo real sería forzar un cambio de régimen para controlar los recursos energéticos del país.
En ese contexto, Lula reiteró la necesidad de privilegiar el diálogo, la mediación y la solución pacífica de los conflictos, postura que Brasil ha sostenido junto a otros países de la región como México y Colombia.
Diversos organismos internacionales, así como gobiernos de América Latina y Europa, han manifestado preocupación por la escalada de tensiones, mientras expertos advierten que una acción militar directa podría generar desplazamientos masivos, crisis humanitarias y un impacto duradero en la estabilidad regional.

















