Zajárova realizó las declaraciones durante una rueda de prensa al ser consultada sobre el ataque del 6 de octubre en el mar Negro contra el petrolero Aframax Rio, una embarcación que se dirigía a la India. La funcionaria calificó ese incidente como «solo un episodio dentro de una serie de ataques terroristas» de las fuerzas armadas ucranianas contra embarcaciones mercantes civiles.
«Con estos ataques, según parece, buscan compensar los fracasos de los combatientes ucranianos en el frente», afirmó la vocera, según la versión difundida por la agencia RT en español.
Más de 250 ataques desde enero
De acuerdo con Zajárova, las fuerzas ucranianas han ejecutado desde enero más de 250 ataques indiscriminados contra buques que transportaban petróleo, cereales y otras cargas de carácter no militar. La funcionaria precisó que la mayor parte de esos incidentes ocurrió durante el período estival.
Los mares Negro y de Azov son corredores estratégicos para la exportación de granos ucranianos y rusos, así como de crudos del Mar Caspio y del Mediterráneo oriental. Cualquier perturbación en estas rutas tiene repercusión directa en los precios de materias primas a escala global.
Implicaciones para el acuerdo energético Rusia-Estados Unidos
Las acusaciones rusas llegan en un momento en que Washington y Moscú sostienen conversaciones en torno a un posible acuerdo energético que incluiría el suministro de diésel ruso, según han reportado medios especializados. La escalada de tensiones marítimas pone en riesgo ese entendimiento, ya que cualquier acuerdo de esta naturaleza requiere estabilidad en las cadenas logísticas y rutas de exportación del crudo y sus derivados.
Si los ataques denunciados por Rusia afectan el flujo de petroleros en el mar Negro, los costos de seguro y flete para buques que transporten diésel ruso podrían aumentar significativamente, lo que encarecería el producto en los mercados de destino y reduciría el atractivo comercial del acuerdo para ambas partes.
Hasta el momento, el gobierno ucraniano no ha respondido públicamente a las declaraciones de Zajárova sobre los ataques del 6 de octubre ni a las cifras globales citadas por la vocera rusa. La República Dominicana y el Caribe, importadores netos de combustibles y alimentos, podrían verse afectados si la inestabilidad en esas rutas marítimas se traduce en alzas en los precios internacionales del diésel y los cereales.
Contexto del conflicto marítimo
Desde el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022, los mares Negro y de Azov han sido escenario de múltiples incidentes que han afectado el comercio marítimo internacional. El llamado Corredor de Granos, acordado en 2022 bajo mediación de la ONU y Turquía, colapsó en 2023 tras la retirada rusa. Desde entonces, la seguridad de la navegación en la zona se ha deteriorado de forma progresiva, con consecuencias para los mercados globales de materias primas.
Las declaraciones de Zajárova no han sido acompañadas, en la información disponible, de evidencias documentales independientes sobre los 250 ataques que menciona. PáginaUno.Do seguirá el desarrollo de esta información.














