Petro ofreció estos detalles durante su participación en el XXX Seminario Internacional «Los partidos y una nueva sociedad», celebrado en México, donde describió los hechos con testimonios que atribuyó a fuentes directas del entorno de los soldados caídos.
«Quedaron solos, 32 muertos, pelearon hasta la última munición los sobrevivientes», afirmó el exmandatario ante los asistentes al evento.
El relato del único sobreviviente
Según Petro, los cuerpos de los militares cubanos estuvieron a punto de quedar en manos de las tropas estadounidenses. Solo la acción de un único sobreviviente evitó que eso ocurriera.
«Fue que un cubano sobreviviente cogió cada cadáver, lo trasladó a una bodega no dominada por los Estados Unidos y es por eso que pudieron ser enterrados por su familia», relató el exmandatario colombiano, según la información difundida por RT en Español.
Los 32 militares fallecidos tenían edades comprendidas entre los 26 y los 60 años. Eran integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior de Cuba, y se encontraban en Venezuela en el marco de convenios de protección entre ambos países, cumpliendo funciones de guardia personal del mandatario venezolano.
Maduro, detenido en Brooklyn
De acuerdo con la versión expuesta por Petro, Nicolás Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, en su residencia mientras tropas estadounidenses bombardeaban la capital venezolana. Posteriormente, ambos fueron trasladados al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, bajo cargos de narcotráfico.
Maduro y Flores se han declarado inocentes de los cargos que se les imputan. El mandatario venezolano se ha identificado a sí mismo como «prisionero de guerra» y su defensa jurídica ha invocado la inmunidad diplomática que le correspondería como jefe de Estado en ejercicio, argumentando que Estados Unidos carece de competencia para someterlo a juicio.
Contexto de los hechos
La operación militar del 3 de enero en Caracas ha generado una ola de reacciones en América Latina y el mundo. Diversos gobiernos y organizaciones regionales han cuestionado la legalidad de la acción estadounidense, mientras Washington sostiene que actuó en el marco de sus atribuciones para ejecutar órdenes de captura por presuntos vínculos con el narcotráfico internacional.
Las declaraciones de Petro se producen en medio de un intenso debate sobre el alcance de la soberanía de los Estados y los límites del derecho internacional frente a operaciones unilaterales de este tipo.














