La conversación fue confirmada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Omán. Ambos funcionarios analizaron los últimos desarrollos relacionados con la navegación en el estrecho y subrayaron la necesidad de continuar negociaciones que produzcan entendimientos prácticos para reanudar y garantizar el flujo constante del tráfico marítimo.
Además, destacaron que cualquier acuerdo alcanzado debe contribuir a la seguridad y estabilidad regional, según indicó el ministerio omaní en su comunicado.
Una ruta nueva y un comunicado conjunto en carpeta
Las negociaciones entre Irán y Omán sobre la navegación en el estrecho de Ormuz llevan varios meses en curso. El lunes previo a la llamada, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, reveló que ambas naciones habían acordado ya el trazado de una nueva ruta para el tráfico marítimo en el estrecho.
Baghaei indicó que los países esperan cerrar un acuerdo en forma de paquete integral, que combinaría el trazado de dicha ruta con la emisión de un comunicado conjunto, lo que representaría un avance diplomático significativo en la resolución de las tensiones en esa zona.
El estrecho de Ormuz: punto neurálgico de la energía global
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los cuellos de botella energéticos más críticos del planeta. Por sus aguas transita aproximadamente el 20 por ciento del petróleo comercializado a nivel mundial, así como volúmenes importantes de gas natural licuado provenientes de países del Golfo Pérsico como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Iraq y el propio Irán.
Cualquier interrupción o restricción en la navegación por este estrecho tiene repercusiones inmediatas en los mercados internacionales de energía, afectando directamente los precios del petróleo crudo y el gas, con efectos en cadena sobre las economías importadoras a nivel global, incluidas naciones de América Latina y el Caribe.
La estabilidad del estrecho es también un factor determinante para la seguridad marítima internacional, dado que múltiples potencias navales mantienen presencia en la región del Golfo Pérsico.
Omán como mediador clave en la región
Omán ha desempeñado históricamente un papel de mediador en conflictos y tensiones del Medio Oriente, manteniendo relaciones diplomáticas activas tanto con Irán como con los países occidentales. Este rol le ha permitido convertirse en un canal de diálogo en momentos de alta tensión regional.
La llamada entre ambos cancilleres también incluyó un análisis de los últimos acontecimientos regionales y de los esfuerzos encaminados a crear condiciones propicias para retomar el diálogo, reducir diferencias y alcanzar soluciones pacíficas a los problemas pendientes en la zona, según el ministerio omaní.
El avance hacia un acuerdo formal sobre la navegación en el estrecho de Ormuz sería observado de cerca por mercados financieros, operadores de logística marítima y gobiernos que dependen de ese corredor energético para el abastecimiento de hidrocarburos.















