Jerusalén, Israel.– A tres años del ataque encabezado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, nuevas investigaciones periodísticas han reabierto el debate sobre las advertencias que recibió el Gobierno israelí en los días previos y sobre cuánto conocía personalmente el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Reportes publicados en septiembre sostienen que funcionarios de Emiratos Árabes Unidos y Egipto transmitieron advertencias sobre un posible deterioro de la situación en Gaza y sobre preparativos de Hamás antes del ataque que dejó alrededor de 1,200 muertos en Israel y 251 personas secuestradas.
Sin embargo, la evidencia disponible no permite concluir todavía que Netanyahu hubiera recibido una descripción detallada del ataque que finalmente ocurrió ni que conociera su fecha, escala o plan operativo.
Haaretz sostiene que líder de Emiratos alertó directamente a Netanyahu
Una investigación de los periodistas israelíes Shlomi Eldar y Ruth Yuval, adelantada por Haaretz y recogida por otros medios, sostiene que el presidente emiratí Mohamed bin Zayed Al Nahyan llamó a Netanyahu aproximadamente diez días antes del ataque.
Según ese relato, Bin Zayed le habría comunicado que Hamás preparaba una operación importante contra Israel. La conversación habría durado unos 45 minutos y el dirigente emiratí habría instado al primer ministro a tomarse seriamente la amenaza.
El reporte sostiene además que Netanyahu interpretó que una eventual acción de Hamás estaría dirigida principalmente hacia Cisjordania y aseguró que Israel estaba preparado.
Esas afirmaciones proceden de fuentes citadas por la investigación periodística y no han sido reconocidas por la oficina de Netanyahu.
Netanyahu niega que la conversación haya ocurrido
El primer ministro ha rechazado categóricamente la versión.
Netanyahu asegura que no habló con Bin Zayed durante el período señalado y que no recibió de él una advertencia sobre un posible ataque de Hamás.
También anunció que emprendería acciones legales contra Haaretz y uno de los periodistas responsables de la publicación, calificando el reporte como falso y políticamente motivado.
La oficina del primer ministro sostiene que una llamada de esa naturaleza habría dejado registros oficiales y afirma que no encontró documentación que demuestre que se produjo.
Fuente emiratí confirmó la advertencia a un medio israelí
La controversia aumentó cuando una fuente emiratí familiarizada con el asunto confirmó a The Times of Israel que Bin Zayed sí había advertido personalmente a Netanyahu sobre una posible operación de Hamás.
Sin embargo, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos ha evitado confirmar públicamente los detalles de esa conversación.
En una declaración oficial, Abu Dabi señaló que mantiene canales directos de comunicación con Israel y que comparte información de inteligencia relevante, pero no confirmó ni negó expresamente que Bin Zayed hubiera realizado la llamada descrita por Haaretz.
Netanyahu habría pedido a Emiratos desmentir el reporte
La polémica cobró nueva dimensión a finales de septiembre cuando Netanyahu realizó una visita a Emiratos Árabes Unidos.
Fuentes informadas sobre la reunión dijeron a Associated Press que el primer ministro pidió a Bin Zayed que negara públicamente haberle advertido sobre Hamás antes del 7 de octubre.
Netanyahu y Emiratos confirmaron que el encuentro tuvo lugar, aunque la oficina del primer ministro negó que el viaje tuviera como propósito conseguir ese desmentido.
Medios israelíes informaron posteriormente que las autoridades emiratíes no querían intervenir en lo que consideran una controversia política interna de Israel antes de las elecciones.
Inteligencia emiratí también habría advertido al Shin Bet
Un elemento adicional introduce un matiz importante en la discusión sobre si Netanyahu retuvo información que desconocían los organismos de seguridad.
Channel 12 informó posteriormente que los servicios de inteligencia de Emiratos ya habían transmitido al Shin Bet, la agencia de seguridad interior israelí, una advertencia sobre una posible acción violenta de Hamás antes de la supuesta conversación entre Bin Zayed y Netanyahu.
Según ese reporte, la comunicación entre los dos mandatarios habría ocurrido precisamente porque el dirigente emiratí quería asegurarse de que la alerta recibiera suficiente atención.
De confirmarse esa secuencia, significaría que al menos una parte del aparato de seguridad israelí también disponía de información relacionada con la amenaza, por lo que el problema no podría reducirse únicamente a si Netanyahu transmitió o no una advertencia personal.
Egipto también habría advertido sobre Gaza
Una investigación de The Atlantic sostiene que el entonces jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel, viajó a Israel el 26 de septiembre de 2023 para transmitir personalmente una advertencia.
Según el reporte, Kamel alertó de que la situación en Gaza se estaba acercando a un punto crítico y que existía riesgo de una acción importante de Hamás.
La investigación fue reconstruida a partir de fuentes de Egipto, Israel, Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos.
No obstante, esa advertencia no habría incluido información operativa precisa sobre la fecha, los objetivos o las dimensiones del ataque del 7 de octubre.
Por tanto, debe distinguirse entre una advertencia estratégica sobre un riesgo creciente y una alerta de inteligencia específica que describiera el ataque que finalmente se produjo.
El Ejército israelí admitió que había información que no fue interpretada
Más allá de las nuevas revelaciones sobre advertencias extranjeras, las propias investigaciones militares israelíes han reconocido fallos profundos antes del ataque.
Un equipo de expertos de las Fuerzas de Defensa de Israel concluyó en 2025 que el 7 de octubre “no surgió de un vacío de información” y que durante las horas previas existieron datos inusuales y de calidad que, analizados correctamente, debieron haber generado una alerta significativa.
El informe identificó seis grandes factores detrás del fracaso:
- Una concepción equivocada sobre Hamás y Gaza.
- Fallos de inteligencia para comprender y advertir sobre la amenaza.
- Insuficiente atención al plan de ataque de Hamás conocido como “Muro de Jericó”.
- Deficiencias organizativas y operativas acumuladas durante años.
- Una brecha entre la amenaza existente y la preparación militar.
- Fallos en la toma de decisiones durante la noche previa al ataque.
El Ejército reconoció posteriormente que falló en su misión fundamental de proteger a los ciudadanos israelíes.
Investigación militar no evaluó responsabilidad política
Una limitación fundamental de esas investigaciones es que estuvieron centradas exclusivamente en las Fuerzas de Defensa de Israel.
El propio informe señala expresamente que no examinó las relaciones entre el nivel político y el militar ni las decisiones del Gobierno.
Por esa razón, las investigaciones militares no permiten determinar de manera definitiva qué información recibió Netanyahu personalmente, cuándo la recibió ni qué decisiones tomó a partir de ella.
Esas interrogantes forman parte precisamente de la controversia sobre la necesidad de una investigación estatal independiente.
Israel todavía no tiene una comisión estatal sobre el 7 de octubre
Tres años después del ataque, Israel no ha creado una comisión estatal independiente de investigación que examine conjuntamente las actuaciones del Gobierno, los servicios de inteligencia y las fuerzas armadas.
Netanyahu ha rechazado hasta ahora ese mecanismo y ha argumentado que un panel cuyos integrantes sean designados por el presidente de la Corte Suprema no tendría suficiente confianza pública.
Su Gobierno favoreció en cambio una comisión con un sistema de designación política desde el Parlamento.
La Corte Suprema decidió en septiembre postergar hasta después de las elecciones cualquier decisión sobre las peticiones que buscan obligar al Gobierno a crear una comisión estatal y concedió al Ejecutivo hasta el 15 de enero de 2027 para informar cómo pretende investigar los acontecimientos.
El 7 de octubre entra de lleno en la campaña electoral
La controversia adquiere una dimensión política adicional porque Israel celebrará elecciones generales el 27 de octubre de 2026.
El aniversario del ataque y la responsabilidad por los fallos de seguridad se han convertido en algunos de los principales temas de la campaña.
Dirigentes opositores como Gadi Eisenkot, Naftali Bennett y Yair Lapid han utilizado los recientes reportes para cuestionar la actuación de Netanyahu y reclamar una investigación estatal.
Sus declaraciones constituyen posiciones políticas dentro de una campaña electoral y no sustituyen las conclusiones de una investigación independiente.
¿Qué se puede afirmar hasta ahora?
Tres años después del ataque, la evidencia disponible permite establecer varias cosas con distintos niveles de certeza.
Está documentado que las instituciones militares israelíes manejaban señales y datos sobre Hamás que fueron interpretados incorrectamente y que el propio Ejército reconoce graves fallos de inteligencia y preparación.
También existen investigaciones periodísticas sustentadas en múltiples fuentes que describen advertencias de Egipto y Emiratos Árabes Unidos antes del ataque.
Lo que sigue siendo objeto de controversia es qué información concreta recibió Netanyahu personalmente, cuán específica era, qué hicieron los organismos israelíes con las advertencias y si determinadas decisiones políticas contribuyeron a que el país permaneciera sin preparación suficiente.
Netanyahu niega haber recibido la advertencia emiratí descrita por Haaretz.
Mientras no exista una investigación independiente que tenga acceso a registros, comunicaciones y testimonios del nivel político y de seguridad, la responsabilidad individual por esas advertencias seguirá siendo una cuestión disputada.











