Moscú.– Rusia acusó este miércoles a Ucrania de atacar dos refinerías de petróleo ubicadas en las regiones de Sarátov y Riazán, una afirmación que fue posteriormente rechazada por la Presidencia ucraniana en medio de las crecientes tensiones sobre una posible tregua para proteger infraestructuras energéticas.
El vice primer ministro ruso, Alexánder Novak, afirmó durante la Semana de la Energía de Rusia que, de acuerdo con información del Ministerio de Energía y las compañías involucradas, las dos instalaciones habrían sido atacadas durante la jornada.
“Vemos que la parte ucraniana no demuestra movimiento hacia una tregua energética”, sostuvo Novak.
Sin embargo, Kiev rechazó esa versión.
Dmytro Lytvyn, asesor de comunicaciones del presidente Volodímir Zelenski, aseguró que no hubo ataques ucranianos contra refinerías rusas este 14 de octubre y calificó la información difundida por Moscú como falsa.
Ucrania reconoce otros ataques, pero niega haber golpeado refinerías
Según Lytvyn, las fuerzas ucranianas atacaron otros objetivos en territorio ruso, incluido un centro de datos, pero no instalaciones de refinación de petróleo.
La diferencia entre ambas versiones no había podido ser verificada de forma independiente al momento de difundirse las declaraciones.
Las autoridades rusas sí reportaron una intensa actividad de drones durante la jornada.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa aérea derribaron 68 drones sobre la región de Sarátov y 23 sobre Riazán durante las últimas 24 horas, aunque esa información por sí sola no confirma que las refinerías hayan sido alcanzadas.
Trump ha presionado a Ucrania para detener ataques
La controversia ocurre días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentara la presión sobre Zelenski para que suspendiera los ataques contra instalaciones petroleras rusas.
Trump criticó públicamente las operaciones ucranianas contra refinerías y aseguró que había pedido directamente a Kiev que dejara de atacar ese tipo de infraestructura.
El mandatario estadounidense argumenta que los daños a la capacidad de refinación rusa pueden contribuir a reducir la oferta internacional de diésel y aumentar los precios de los combustibles.
Trump llegó incluso a pedir un cambio de liderazgo en Ucrania durante su disputa con Zelenski por esta cuestión. Reuters confirmó que el presidente estadounidense vinculó sus críticas a los ataques contra la infraestructura petrolera rusa con el reciente acuerdo alcanzado con Moscú para aumentar la disponibilidad de diésel.
Zelenski condiciona suspensión de ataques
Ucrania, sin embargo, ha rechazado la idea de suspender unilateralmente sus operaciones contra el sector energético ruso.
Zelenski afirmó que Kiev está dispuesto a dejar de atacar refinerías si Rusia también detiene los bombardeos contra las plantas eléctricas, redes energéticas y otras infraestructuras críticas de Ucrania.
“Si los rusos quieren que no ataquemos su diésel, sus refinerías y demás, estamos pidiendo al presidente Trump que les dé una señal para que no ataquen la infraestructura energética de Ucrania”, declaró Zelenski en una entrevista con ABC News.
Kiev argumenta que sus ataques contra instalaciones petroleras rusas buscan reducir los ingresos y capacidades logísticas que Moscú utiliza para sostener sus operaciones militares.
Rusia, por su parte, denuncia esas acciones como ataques contra su infraestructura energética y económica.
Confusión sobre una posible tregua energética
Trump anunció el pasado domingo lo que describió como una “tregua energética” entre Rusia y Ucrania y afirmó que tendría efecto inmediato.
Sin embargo, posteriormente surgieron dudas sobre el alcance real del supuesto acuerdo.
Axios informó, citando a un funcionario de la Casa Blanca, que Washington estaba promoviendo inicialmente una fórmula para que ambos países dejaran de atacar refinerías, pero que Rusia todavía estaba evaluando la propuesta.
Zelenski también afirmó inicialmente que el anuncio de Trump había sido una novedad para él.
La situación demuestra que, hasta el momento, no existe claridad pública sobre un acuerdo formal y plenamente aceptado por Moscú y Kiev para detener los ataques contra toda la infraestructura energética.
Refinerías se convierten en punto crítico de la guerra
Las instalaciones petroleras rusas se han convertido durante 2026 en uno de los principales objetivos de los ataques ucranianos de largo alcance.
Ucrania sostiene que sus operaciones han reducido significativamente la capacidad de refinación de Rusia, mientras Moscú ha adoptado medidas para proteger instalaciones y garantizar el suministro interno de combustibles.
Associated Press reportó recientemente que funcionarios ucranianos aseguran haber afectado una parte considerable de la capacidad rusa de refinación, aunque las estimaciones exactas sobre instalaciones fuera de servicio varían y no todas pueden verificarse independientemente.
Los ataques han adquirido además una dimensión internacional por sus posibles efectos sobre la disponibilidad y los precios del diésel.
Esa preocupación ha llevado a Trump a intentar frenar las operaciones contra las refinerías rusas mientras su administración busca aumentar la oferta internacional del combustible.
Por ahora, Moscú y Kiev mantienen versiones contrapuestas sobre lo ocurrido este miércoles en Sarátov y Riazán, mientras continúa sin definirse una tregua energética verificable entre ambos países.












