La visita, enfocada en el acercamiento entre ambas instituciones del Estado, permitió al ministro Santos Badía conocer de cerca el modelo educativo que sostiene las Escuelas Vocacionales del MIDE, incluyendo sus talleres, áreas de capacitación y programas orientados a jóvenes y adultos que buscan acceder al mercado laboral o emprender proyectos productivos.
El recorrido evidenció el alcance de una oferta formativa que combina competencias técnicas con valores ciudadanos, con miras a fortalecer la inserción de los participantes en el aparato productivo nacional.
Reconocimiento al liderazgo en educación técnica
Como parte de la jornada, el coronel José Ramón Reyes Suárez, FARD (DGP), director general de las Escuelas Vocacionales, entregó al ministro un reconocimiento especial por sus aportes a la educación técnico-profesional y a la promoción de principios y valores que fortalecen la identidad nacional.
El director general resaltó la necesidad de estrechar vínculos entre las instituciones del Estado para ampliar las capacidades de formación y responder a las necesidades del mercado laboral dominicano. El acto simbolizó el compromiso compartido de ambas entidades con la formación integral de ciudadanos.
Un modelo vocacional con vocación nacional
Las Escuelas Vocacionales de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional representan una plataforma de educación técnica que opera bajo la estructura del Ministerio de Defensa. Su propuesta formativa está orientada a desarrollar habilidades prácticas que faciliten el emprendimiento y la incorporación productiva de sus egresados en distintas comunidades del país.
Con este encuentro, el MIDE reafirma su compromiso institucional con una educación técnico-profesional de calidad, al tiempo que abre camino a posibles acuerdos de colaboración con el Mescyt que podrían beneficiar a una mayor cantidad de dominicanos en búsqueda de capacitación formal.
La cooperación entre ambos ministerios se enmarca en una estrategia más amplia de articulación del sistema educativo nacional, donde la formación técnica ocupa un lugar prioritario para el desarrollo económico y social del país.












