TEHERÁN.- El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, afirmó que la economía de Estados Unidos se encamina hacia un “colapso” y llamó a los países del golfo Pérsico a prepararse para un escenario en el que Washington tenga una menor presencia e influencia en la región.
Rezaei planteó esa visión durante una entrevista con Al Jazeera, en medio del prolongado enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán y de nuevos esfuerzos diplomáticos para intentar reducir las tensiones.
El funcionario iraní aseguró que Estados Unidos y el presidente Donald Trump eventualmente abandonarán la región, mientras Irán y los países árabes continuarán siendo vecinos.
“En la próxima década, Estados Unidos no será lo que es hoy”, sostuvo Rezaei.
La afirmación constituye una valoración política y económica del dirigente iraní. Los indicadores oficiales estadounidenses disponibles actualmente muestran desaceleración en algunos ámbitos, pero no una economía en contracción generalizada.
El PIB real de Estados Unidos creció a una tasa anualizada de 1.5 % durante el segundo trimestre de 2026, después de aumentar 2.1 % en el primero, según la Oficina de Análisis Económico estadounidense.
Por su parte, la tasa de desempleo se mantuvo en 4.1 % en agosto, mientras la economía añadió 162,000 empleos no agrícolas durante ese mes, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales.
Irán propone una mayor integración entre ocho países del Golfo
Más allá de sus críticas a Washington, Rezaei presentó una propuesta de reorganización de las relaciones regionales.
El funcionario describió a Irán y los siete países árabes ubicados alrededor del golfo Pérsico como una “familia” de ocho naciones y planteó profundizar la cooperación económica y de seguridad sin depender de actores externos.
Entre las ideas mencionadas figuran un pacto de cooperación económica, inversiones conjuntas, un mercado común e incluso una eventual moneda compartida.
La propuesta representa, por ahora, una posición planteada por el alto funcionario iraní. No se ha anunciado un acuerdo entre los países de la región para adoptar una moneda común o crear formalmente un mercado de esas características.
Rezaei pide a países árabes reducir dependencia de Washington
El jefe de seguridad iraní argumentó que Teherán y sus vecinos deberían asumir directamente una mayor responsabilidad en la arquitectura política, económica y de seguridad del Golfo.
Rezaei sostuvo además que la resistencia iraní frente a Estados Unidos e Israel también habría beneficiado a otros países árabes de la región.
Estas declaraciones forman parte de una estrategia más amplia de Teherán para estrechar sus vínculos con los Estados vecinos mientras continúa su enfrentamiento con Washington.
Rezaei asumió en agosto la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, uno de los organismos de mayor importancia en la elaboración de la política exterior y de seguridad de Irán. Previamente encabezó durante años el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica.
Irán también plantea condiciones para negociar con EE.UU.
Las declaraciones se producen mientras Teherán intenta combinar presión militar y económica con una posible reapertura de negociaciones.
Rezaei informó este fin de semana que Irán transmitió a Estados Unidos, mediante mediadores de Catar y Pakistán, una serie de condiciones para retomar conversaciones destinadas a poner fin al conflicto.
Entre las principales exigencias mencionadas se encuentran el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de activos iraníes congelados y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense.
Teherán sostiene que Washington debe aplicar primero esas condiciones antes de que puedan avanzar negociaciones sustantivas.
Estados Unidos no había ofrecido una respuesta pública definitiva a las nuevas exigencias iraníes al momento de los reportes.
Estrecho de Ormuz continúa en el centro de las tensiones
La situación regional mantiene además al estrecho de Ormuz como uno de los principales puntos de fricción.
La guerra y las restricciones al tránsito marítimo han afectado el comercio energético internacional y contribuido a mantener elevados los precios del petróleo.
Rezaei aseguró que Irán estuvo cerca de alcanzar con Omán un entendimiento sobre la gestión del estrecho, aunque señaló que cualquier mecanismo podría requerir respaldo regional antes de formalizarse.
Las tensiones alrededor de Ormuz también han incrementado la presión económica sobre los propios países del Golfo, cuyas economías dependen significativamente de las exportaciones energéticas y del funcionamiento de las rutas marítimas.
Una propuesta ambiciosa con importantes obstáculos
La creación de un mercado o una moneda común entre Irán y los países árabes del Golfo supondría un proceso de integración económica de gran alcance.
Actualmente existen importantes diferencias en política exterior, sistemas monetarios, relaciones con Estados Unidos y modelos económicos entre Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Baréin, Omán e Irak.
Varios de esos países mantienen además estrechas relaciones económicas y de defensa con Washington.
Por ello, las declaraciones de Rezaei constituyen principalmente una propuesta estratégica iraní sobre el futuro de la región, más que un proyecto acordado entre los ocho gobiernos.
El planteamiento llega mientras Teherán intenta convencer a sus vecinos de que una mayor cooperación regional podría reducir su dependencia de Estados Unidos en materia económica y de seguridad.












