Las obras comprenden la intervención de 505 metros cuadrados distribuidos en 259 metros lineales en la acera norte y 246 metros en la acera sur del entorno de la basílica. El proyecto incluyó la reconstrucción de aceras adoquinadas, contenes y un cruce peatonal en la entrada frontal del recinto religioso, así como pavimentación en hormigón y construcción de jardineras.
Entre los componentes del proyecto también se contempló la arborización urbana con especies como la guáyiga y la palma real, la instalación de luminarias y postes viales, y la construcción de rampas de accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Turismo religioso como motor de desarrollo
En el acto de entrega, celebrado en presencia de autoridades provinciales y municipales de La Altagracia, el ministro Collado subrayó el impacto esperado de estas obras en la afluencia de visitantes al principal santuario católico del país. «Estas obras de orden y embellecimiento en el entorno de nuestra basílica se reflejarán en mayor visita de feligreses al espacio religioso», declaró el funcionario.
La Basílica Nuestra Señora de La Altagracia, en Higüey, es el destino de peregrinación más importante de la República Dominicana y recibe cientos de miles de visitantes cada año, especialmente durante las festividades marianas de enero y agosto. La mejora de su entorno inmediato apunta a elevar la experiencia del visitante y a consolidar el turismo religioso como un segmento estratégico para la provincia.
Más de RD$1,646 millones invertidos en La Altagracia
Collado resaltó que las obras entregadas bajo su gestión en la provincia La Altagracia superan en su conjunto los RD$1,646 millones. Entre los proyectos mencionados se encuentran el Bulevar de la Peregrinación y las calles circundantes a la basílica, el Parque de la Mujer, el bulevar de Verón, la reconstrucción de la vía de acceso a playa Macao y obras de infraestructura vial en Bayahíbe.
Estas intervenciones forman parte de una estrategia del Ministerio de Turismo orientada a mejorar la infraestructura de los principales destinos turísticos del país, tanto de sol y playa como de turismo cultural y religioso, con el objetivo de aumentar la competitividad del sector a nivel regional.














