La Dirección General de Contrataciones Públicas ajusta los umbrales que determinan cómo el Estado realiza sus procesos de compras y obras.
Santo Domingo. – La Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) anunció la actualización de los umbrales o topes que regirán los procesos de compras y contrataciones del Estado dominicano durante el año 2026.
Estos valores determinan el tipo de procedimiento que deben utilizar las instituciones públicas —como licitación pública, comparación de precios o compras menores— en función del monto de cada contratación.
Cómo funcionan los umbrales
Los umbrales son un elemento clave dentro del sistema de contrataciones públicas, ya que establecen reglas claras sobre cómo se deben realizar las compras de bienes, servicios y obras.
De acuerdo con la normativa vigente, estos topes se calculan tomando como base el presupuesto de ingresos del Gobierno central, multiplicado por factores establecidos en la ley de contrataciones.
Esto permite definir cuándo una institución debe realizar un proceso abierto y competitivo o cuándo puede optar por mecanismos más ágiles.
Ajustes en medio de cambios legales
La actualización de los umbrales para 2026 se produce en un contexto de transformación del sistema de compras públicas, marcado por la entrada en vigencia de la nueva Ley 47-25 de Contrataciones Públicas.
Esta legislación introduce cambios importantes en los procedimientos, incluyendo nuevas modalidades y una implementación progresiva dentro del sistema electrónico de contrataciones.
El ajuste de los topes también responde a la necesidad de mantener coherencia con compromisos internacionales, como el DR-CAFTA, que establece parámetros para la contratación pública.
Impacto en la transparencia y la competencia
Los umbrales no solo definen procesos administrativos, también tienen un impacto directo en la transparencia y la competencia dentro del sistema.
Montos más altos pueden reducir la cantidad de procesos que requieren licitación pública, mientras que topes más bajos pueden aumentar la competencia, pero también ralentizar la ejecución de proyectos.
Por eso, su actualización anual es considerada una herramienta clave para equilibrar eficiencia y control en el uso de los recursos públicos.
Un tema técnico con implicaciones políticas
Aunque se trata de una medida técnica, la definición de estos topes influye directamente en cómo se maneja el gasto público en el país.
En un contexto donde la transparencia y el control del gasto siguen siendo temas sensibles, los nuevos umbrales para 2026 vuelven a colocar sobre la mesa el debate sobre la eficiencia, la supervisión y el uso adecuado de los recursos del Estado.















