Yeni Berenice Reynoso asegura que el nuevo marco legal marca un antes y un después en la transparencia y persecución de la corrupción en el país.
Santo Domingo. – La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, aseguró que el país ha entrado en una nueva etapa en materia de transparencia y persecución penal, tras la implementación de nuevas leyes que fortalecen la lucha contra la corrupción.
Durante una intervención pública, la magistrada destacó que el nuevo marco legal representa un avance significativo en la forma en que el Estado enfrenta los delitos administrativos, alineándose con estándares internacionales y endureciendo las sanciones contra prácticas corruptas.
Un cambio en el sistema penal
Reynoso subrayó que por primera vez en República Dominicana la corrupción adquiere un tratamiento más robusto dentro del sistema jurídico, con figuras penales claramente definidas y sanciones más severas.
En ese sentido, explicó que las nuevas disposiciones legales, incluyendo el Código Penal y la Ley de Compras y Contrataciones, fortalecen la persecución de estos delitos y contribuyen a consolidar una cultura de transparencia en la administración pública.
Además, estas normativas han sido alineadas con legislaciones clave como la Ley de Lavado de Activos, lo que permite una mayor eficacia en la investigación y sanción de estructuras corruptas.
Más herramientas para combatir la impunidad
La procuradora indicó que este nuevo enfoque legal no solo endurece las penas, sino que también amplía la capacidad del Ministerio Público para investigar y procesar casos complejos de corrupción.
Este fortalecimiento institucional se enmarca dentro de un proceso más amplio de transformación del sistema de justicia, que busca mayor eficiencia, modernización tecnológica y transparencia en la gestión pública.
Un desafío que continúa
Pese a los avances, Reynoso reconoció que la lucha contra la corrupción sigue siendo uno de los principales retos del Estado dominicano, y reiteró el compromiso del Ministerio Público de continuar enfrentando este fenómeno “sin descanso”.
En los últimos años, el órgano persecutor ha incrementado significativamente su capacidad operativa, llevando a cabo múltiples procesos judiciales contra redes vinculadas a la corrupción administrativa y el crimen organizado.
El nuevo marco legal, según la procuradora, marca un punto de inflexión que podría redefinir la confianza ciudadana en las instituciones y el sistema de justicia dominicano.















