El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar la tensión en América Latina al lanzar nuevas acusaciones contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, a quien señaló, sin presentar evidencias, de estar vinculado a la producción de cocaína y de permitir su tráfico hacia territorio estadounidense.
Las declaraciones fueron ofrecidas por Trump a periodistas a bordo del avión presidencial, donde aseguró que “Colombia también está enferma” y que es dirigida por “un hombre enfermo” que, según él, “produce cocaína y la vende a Estados Unidos”. El mandatario norteamericano añadió que esa situación, a su juicio, “no va a continuar por mucho tiempo”.
Consultado directamente sobre si sus palabras implican la posibilidad de una operación militar estadounidense en Colombia, similar a la ejecutada en Venezuela el pasado 3 de enero, Trump respondió de manera tajante: “Me suena bien”, dejando abierta la puerta a una eventual intervención.
En una clara referencia a Gustavo Petro, Trump reiteró que el presidente colombiano “tiene fábricas de cocaína”, retomando acusaciones que ya había formulado días atrás, cuando incluso lanzó advertencias personales al mandatario sudamericano. Estas declaraciones se producen pocas horas después de la agresión militar de EE.UU. contra Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Desde hace varios meses, las relaciones entre ambos mandatarios han estado marcadas por enfrentamientos verbales y diferencias profundas. Petro ha sido uno de los principales críticos del despliegue militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico, ejecutado bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico, y ha denunciado que esas operaciones han derivado en bombardeos contra embarcaciones civiles, con saldo de víctimas mortales, a las que calificó como “ejecuciones extrajudiciales”.
En octubre pasado, el presidente colombiano fue incluido por Estados Unidos en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), bajo el argumento de que durante su Gobierno la producción de cocaína habría alcanzado niveles históricos. Posteriormente, a inicios de diciembre, Trump afirmó que cualquier país o líder que fabrique drogas destinadas al mercado estadounidense estaría sujeto a represalias.
Ante estas acusaciones, Gustavo Petro respondió invitando públicamente a Trump a visitar Colombia y participar en la destrucción de laboratorios del narcotráfico. Según el mandatario colombiano, durante su gestión se desmantelan al menos nueve instalaciones ilegales al día, como parte de los esfuerzos para impedir que la droga llegue a Estados Unidos.
Las más recientes declaraciones de Trump generan preocupación en sectores diplomáticos y políticos de la región, ante el riesgo de una mayor escalada de tensiones y de un precedente de intervenciones militares unilaterales en América Latina.















