Caracas, Venezuela – La capital venezolana amaneció envuelta en caos tras una serie de explosiones reportadas en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026. Según fuentes oficiales estadounidenses, el Ejército de EE.UU., incluyendo la élite Delta Force, ejecutó una operación coordinada con inteligencia de la CIA para capturar al presidente Nicolás Maduro, quien ha sido acusado durante años de narcotráfico y violaciones a los derechos humanos. Trump, en un post en su plataforma Truth Social, describió la misión como un “golpe a gran escala” realizado “en conjunto con las fuerzas del orden de EE.UU.”, anunciando que Maduro y su esposa fueron “capturados y sacados del país”.
La operación, que involucró ataques aéreos y fuerzas especiales, se produjo sin autorización previa del Congreso estadounidense, lo que ha generado críticas internas. Fuentes indican que Trump autorizó la captura días atrás, posponiéndola desde Navidad debido a operaciones simultáneas en Nigeria. Explosiones se reportaron en sitios militares y el puerto de La Guaira, sin incidentes en instalaciones petroleras, aunque el gobierno venezolano acusó a Washington de una “agresión militar extremadamente grave” y declaró un estado de emergencia nacional.

Maduro, quien gobernaba Venezuela desde 2013 en medio de controversias electorales y sanciones internacionales, ahora enfrenta juicio en EE.UU. por cargos relacionados con el narcotráfico. La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, denunció la acción como un “secuestro” y exigió “prueba de vida” para el líder chavista, advirtiendo de un posible “segundo Vietnam” en la región. Imágenes virales circulando en redes muestran a Maduro supuestamente bajo custodia estadounidense, aunque su autenticidad no ha sido verificada de forma independiente.
Reacciones Internacionales: Un Mundo Dividido
La intervención estadounidense ha desatado una oleada de respuestas globales, reflejando alianzas geopolíticas y preocupaciones por el derecho internacional.
- Aliados de Venezuela Condenan Fuertemente: Rusia calificó el ataque como “agresión armada” y llamó a una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para prevenir escaladas. Irán, a través de su líder supremo Ayatollah Ali Khamenei, prometió resistencia contra el “enemigo” estadounidense. Cuba denunció un “ataque criminal” y urgió a la comunidad internacional a actuar, mientras Bielorrusia lo comparó con un “segundo Vietnam”. Hezbolá en Líbano lo tildó de “agresión terrorista y matonería estadounidense”.
- Vecinos Latinoamericanos Mixtos: Brasil, bajo el presidente Lula da Silva, condenó los bombardeos como un “afrenta a la soberanía” y un “precedente peligroso”. México rechazó la acción unilateral como violación de la Carta de la ONU. Colombia expresó “preocupación” y rechazó intervenciones militares, alertando al mundo sobre el ataque. Chile y Uruguay también condenaron, enfatizando el respeto al derecho internacional. En contraste, Argentina, liderada por Javier Milei, celebró: “¡La libertad avanza! ¡Viva la libertad, carajo!”, viendo a Maduro como una amenaza regional. Ecuador ofreció alianza a la oposición venezolana, declarando el fin de los “narco-chavistas”.
- Europa y la UE Piden Moderación: La Unión Europea, a través de su alto representante Kaja Kallas y la presidenta Ursula von der Leyen, monitorea la situación y urge restricción, respeto a la Carta de la ONU y una transición democrática pacífica. El Reino Unido se mantiene neutral, buscando hechos y diálogo, aunque expertos como Marc Weller de Chatham House lo ven como violación del derecho internacional. Alemania e Italia condenaron, advirtiendo del abandono del orden basado en reglas. España llamó a la desescalada y ofreció mediación.
- Otros Apoyos y Neutrales: Ucrania respaldó, priorizando democracia y derechos humanos. Indonesia monitorea por la seguridad de sus ciudadanos y aboga por diálogo. Trinidad y Tobago, vecino cercano, afirmó no participación y mantiene relaciones pacíficas.
Esta operación marca la intervención más directa de EE.UU. en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989, potencialmente redefiniendo el panorama regional. Analistas advierten de riesgos de escalada con potencias como Rusia y China, aliados de Maduro, aunque por ahora no hay indicios de respuestas militares directas.
PaginaUno.Do continuará monitoreando esta crisis en desarrollo.
















