El accidente ocurrió poco antes de la 1:00 p.m. en Military Trail, una importante vía entre Cresthaven Boulevard y la 10th Avenue North, según informó la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach. El impacto dejó un enorme cráter en la calzada, escombros humeantes y cortó el suministro eléctrico a residentes cercanos. No se reportaron heridos en tierra.
«Fue un accidente aéreo catastrófico», declaró el gobernador de Florida, Ron DeSantis. «Parecía un misil cayendo al suelo», añadió al describir la escena.

Los últimos minutos del vuelo
Las grabaciones de radio capturadas por LiveATC.net revelan los frenéticos momentos finales. En un principio, el piloto reportó con calma la acumulación de hielo en la aeronave, con una temperatura exterior de -47 °C, y una turbulencia moderada que hizo rebotar el avión unos 200 metros.
Momentos después, la situación se deterioró de forma abrupta. «¡Mayday, mayday!», gritó el piloto al Centro de Control de Tráfico Aéreo de Miami. «¡Estamos descendiendo a 3.000 metros por minuto!», advirtió primero, y luego: «¡Estamos en una situación de exceso de velocidad, descendiendo a 6.000 metros por minuto! ¡Vamos a estrellarnos contra el suelo!»
Según datos de ADS-B Exchange, el avión se precipitó 8.200 metros en tan solo un minuto, justo antes de que se interrumpiera el seguimiento del vuelo.

El hielo como posible factor determinante
Las condiciones climáticas se perfilan como un factor clave en la investigación. La zona atravesaba tormentas dispersas y el avión cruzó una tormenta más intensa pocos minutos antes de iniciar su descenso. No obstante, los investigadores aún no han determinado si las condiciones meteorológicas fueron la causa directa del accidente.
En enero de 2024, la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) publicó una alerta de seguridad que subrayaba los riesgos de la formación de hielo en vuelo. Según la NTSB, el hielo puede «dificultar el control de la trayectoria de vuelo y la velocidad del avión, e impedir que este mantenga un vuelo nivelado». Los aviones cuentan con sistemas antihielo, pero en ocasiones estos no logran contrarrestar acumulaciones severas.
Mary Schiavo, analista de aviación de CNN y exinspectora general del Departamento de Transporte de Estados Unidos, afirmó que «está claro que, sea lo que sea que haya ocurrido, perdieron el control del avión». Schiavo advirtió además que la pronunciada caída pudo haber destruido la caja negra.
Una copiloto de 20 años entre las víctimas
Las autoridades no han identificado oficialmente a las nueve personas fallecidas. Sin embargo, la familia de Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, confirmó a CNN Brasil que ella era la copiloto de la aeronave. «Era una chica excelente: responsable y trabajadora», declaró su madre, Camila Gadelha Corteleti. La familia es de origen brasileño y reside en Florida, donde nació Filgueiras.
Unas 600 personas necesitan refugio temporal porque los daños en el terreno bloquean el acceso a un parque de casas móviles cercano al lugar del impacto, informó Joel Flores, comisionado del Condado de Palm Beach para el Distrito 3. Los residentes fueron trasladados a dos refugios del condado.
Investigación en curso y contexto histórico
La NTSB investiga el accidente y se esperaba que ofreciera una rueda de prensa el lunes. Los investigadores también analizan el video de una cámara que registró el impacto. No está confirmado si el avión llevaba grabadora de voz en la cabina; las regulaciones de la Administración Federal de Aviación (FAA) exigen este dispositivo en jets con más de un motor cuando se usan en vuelos comerciales. Según registros de la FAA, el avión está registrado a nombre de una LLC en Delaware y figuraba disponible para alquiler.
El accidente es el segundo más mortífero en Estados Unidos en lo que va del año, según registros de la NTSB. En junio murieron 12 personas cuando una avioneta de paracaidismo se estrelló en Butler, Missouri. Es también el accidente más mortífero en la historia del modelo Learjet 60, según datos de la Flight Safety Foundation.













