El acto central de las celebraciones se realizó en el Altar de la Patria, donde Lebrón Delgado encabezó la entrega de una ofrenda floral junto a su equipo y representantes de la Procuraduría General de la República. Posteriormente, las actividades continuaron con una misa de acción de gracias en la Iglesia Nuestra Señora de la Paz, en el Centro de los Héroes, del Distrito Nacional.
En su intervención, la directora general afirmó que el INACIF «funge como un garante transversal de derechos» al ofrecer servicios científicos y técnicos a los órganos de investigación y a los tribunales, contribuyendo a la protección de las víctimas, al respeto a la presunción de inocencia y al derecho a un juicio justo.

La ciencia forense como escudo de derechos fundamentales
Lebrón Delgado subrayó que la labor de los especialistas forenses abarca desde la atención a mujeres víctimas de violencia hasta la identificación de personas fallecidas. Explicó que cuando un médico legista examina a una víctima, protege su derecho a no ser revictimizada, mientras que la identificación de un cuerpo permite restituir el derecho a la identidad y ofrecer a los familiares la posibilidad de despedir a sus seres queridos.
La funcionaria también destacó que las experticias en toxicología, balística, documentoscopia y auditoría forense protegen tanto a las víctimas que reclaman justicia como a las personas procesadas. «La ciencia no tiene bandos: su único compromiso es con la verdad», afirmó la directora al insistir en la objetividad e independencia técnica de las actuaciones periciales.
El procurador adjunto Pedro José Frías Morillo, quien representó a la procuradora general Yeni Berenice Reynoso, destacó el interés de la gestión en fortalecer el INACIF. Mencionó el mejoramiento de las condiciones laborales del personal y el equipamiento, así como la aspiración de avanzar hacia la independencia institucional prevista en el marco legal de la entidad.

Reconocimiento al personal del INACIF
Durante su discurso, Lebrón Delgado rindió un reconocimiento especial a los profesionales, técnicos y servidores administrativos que sostienen el funcionamiento de la institución, muchos de los cuales laboran fuera de los horarios ordinarios y en condiciones complejas.
Destacó la labor de los peritos que trabajan de madrugada, los técnicos de laboratorio que repiten análisis para garantizar la precisión de los resultados, los psicólogos forenses que atienden testimonios dolorosos y los analistas que examinan durante horas evidencias digitales vinculadas a delitos sexuales. «Ellos y ellas son el rostro humano de la ciencia forense dominicana», expresó la directora general.
Lebrón Delgado identificó cinco principios fundamentales que rigen la labor del INACIF: rigor científico, independencia técnica, imparcialidad, oportunidad y humanidad.

Avances desde la creación en 2008
La directora recordó que desde su fundación en 2008 el INACIF ha transitado un proceso sostenido de crecimiento y modernización. Entre los avances señaló los esfuerzos de acreditación de laboratorios bajo normas internacionales de calidad, la ampliación de la cobertura regional, la modernización tecnológica, la reducción de los tiempos de respuesta, el fortalecimiento de la cadena de custodia y la formación especializada continua de su personal.
Estos logros, según la institución, responden al objetivo de fortalecer la capacidad del INACIF para atender las demandas crecientes del sistema de justicia dominicano.











