Moscú.– El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió este jueves que su país responderá a los ataques ucranianos contra refinerías, infraestructura energética y otros objetivos económicos, después de que Kiev reanudara sus operaciones contra instalaciones petroleras rusas.
“Ellos empezaron. No debieron haberlo hecho”, afirmó Putin, quien aseguró que las autoridades ucranianas debieron evaluar las consecuencias antes de atacar objetivos económicos en territorio ruso.
El mandatario sostuvo que Moscú ya está comenzando a responder a acciones dirigidas contra instalaciones energéticas y otros objetivos vinculados con la economía y la infraestructura digital del país.
Sus declaraciones se producen el mismo día en que Ucrania confirmó la reanudación de ataques contra refinerías rusas tras una breve pausa vinculada con el intento del presidente estadounidense Donald Trump de establecer una tregua energética entre ambos países.
Ucrania atacó refinería de Riazán
Este jueves, drones ucranianos atacaron una refinería ubicada en la región rusa de Riazán, aproximadamente 180 kilómetros al sureste de Moscú.
El gobernador regional, Pavel Malkov, informó que el ataque provocó un incendio en las instalaciones.
El Ministerio de Defensa ruso sostuvo que restos de drones interceptados cayeron sobre el complejo y causaron el fuego.
Una fuente ucraniana confirmó posteriormente que la refinería había sido atacada como respuesta a las operaciones rusas contra infraestructura energética de Ucrania.
La instalación de Riazán pertenece a la petrolera estatal Rosneft y representa cerca del 5 % de la capacidad total de refinación de Rusia, según datos citados por Reuters.
Putin: “Debieron pensar en las consecuencias”
Putin sostuvo que los ataques ucranianos no se han limitado a instalaciones petroleras.
También mencionó acciones contra centros de datos y plataformas vinculadas con grandes empresas rusas de comercio electrónico, entre ellas Wildberries y Ozon.
Según el mandatario, Moscú inicialmente no esperaba que Kiev ampliara sus operaciones a ese tipo de infraestructura, pero afirmó que Rusia comenzó a responder después de registrarse esos ataques.
“Han dado el primer paso. Hemos empezado a responder”, manifestó.
El Kremlin no detalló en esas declaraciones qué tipo de represalias adicionales contempla ni cuáles podrían ser los próximos objetivos.
Kiev dice que Rusia incumplió primero
La versión ucraniana es diferente.
El presidente Volodímir Zelenski anunció este jueves que Ucrania dejaría de respetar la pausa en los ataques contra infraestructura petrolera rusa porque, según Kiev, Moscú continuó golpeando instalaciones energéticas ucranianas después del anuncio de Trump.
“El bloqueo [a los ataques contra infraestructura energética] terminó. Ya está”, afirmó Zelenski en una entrevista publicada por el Financial Times.
Ucrania sostiene que durante los días en que suspendió sus operaciones contra refinerías, Rusia continuó lanzando drones y misiles contra plantas eléctricas, instalaciones de gas y otras infraestructuras críticas.
La Presidencia ucraniana había afirmado el 12 de octubre que estaba dispuesta a respetar una tregua energética siempre que Rusia hiciera lo mismo.
Intento de tregua energética se debilita
Trump anunció el pasado fin de semana que Rusia y Ucrania habían aceptado una “tregua energética” con efecto inmediato.
Sin embargo, tanto Moscú como Kiev plantearon posteriormente dudas sobre el alcance y las condiciones exactas del supuesto acuerdo.
Associated Press informó este jueves que el breve período de contención terminó después de que Ucrania retomara los ataques contra instalaciones petroleras rusas.
El Kremlin sostuvo previamente que todavía se estaba trabajando en los términos de cualquier posible acuerdo sobre objetivos energéticos.
Ucrania, por su parte, afirmó que había suspendido temporalmente sus ataques para demostrar disposición a negociar, pero decidió retomarlos al considerar que Rusia no había correspondido.
Rusia intensificó ataques contra Ucrania
La reanudación de las operaciones ucranianas ocurrió después de una nueva oleada de ataques rusos.
Rusia lanzó más de 500 drones contra territorio ucraniano durante la noche, según autoridades de Kiev.
Los ataques provocaron daños en instalaciones energéticas, entre ellas una planta de extracción de gas en Poltava, y dejaron víctimas en varias regiones.
Ucrania utiliza estos episodios para argumentar que no puede aceptar una suspensión unilateral de los ataques contra el sector energético ruso mientras sus propias instalaciones continúen siendo objetivo.
Refinerías son un punto clave de presión
Las refinerías rusas se han convertido en uno de los principales objetivos de los drones ucranianos de largo alcance.
Kiev sostiene que estas operaciones buscan reducir los ingresos procedentes del petróleo y afectar la capacidad logística utilizada por Rusia para sostener la guerra.
Moscú considera estos ataques una ofensiva contra infraestructura económica y energética y ha advertido reiteradamente que responderá.
Trump, por su parte, ha pedido a Ucrania que detenga las operaciones contra refinerías debido a su posible impacto sobre la disponibilidad mundial de combustibles y los precios del diésel.
La disputa por las instalaciones energéticas se ha convertido así en uno de los principales obstáculos para avanzar hacia una tregua más amplia.
Nueva escalada complica negociaciones
Las declaraciones de Putin muestran que, lejos de consolidarse, el intento de establecer una tregua energética atraviesa un momento de fuerte deterioro.
Rusia sostiene que Ucrania inició los ataques contra su infraestructura y debe asumir las consecuencias.
Kiev afirma que Moscú continuó bombardeando instalaciones energéticas ucranianas incluso durante la breve pausa y que, por tanto, no existían condiciones para mantenerla.
Mientras ambas partes se responsabilizan mutuamente, los nuevos ataques contra refinerías y centrales energéticas aumentan las dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo verificable que limite este tipo de operaciones.













