Teherán, Irán.– El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, acusó este miércoles a Estados Unidos e Israel de recurrir históricamente a operaciones de “bandera falsa” y campañas de desinformación para generar apoyo a acciones militares.
Baghaei difundió en su cuenta de X un video que recopila episodios históricos y recientes que el Gobierno iraní presenta como ejemplos de manipulación destinada a responsabilizar a Teherán u otros actores de incidentes utilizados posteriormente para justificar respuestas militares.
“Las banderas falsas son un viejo oficio: fabricar el incidente, atribuir la culpa y cosechar las consecuencias”, escribió el funcionario.
La declaración constituye una acusación del Gobierno iraní. No todos los episodios incluidos en el documental han sido establecidos independientemente como operaciones de bandera falsa.
Baghaei acusa a sus adversarios de buscar un nuevo pretexto
El portavoz iraní sostuvo que Washington y sus aliados enfrentan dificultades para justificar una nueva escalada militar contra Irán y acusó a esos gobiernos de intentar construir una narrativa que permita responsabilizar a Teherán de incidentes de seguridad.
Baghaei afirmó que la opinión pública estadounidense e internacional está cansada de la guerra y sostuvo que, ante esa situación, sus adversarios recurren a lo que calificó como “mentiras” para legitimar futuras acciones.
Sus declaraciones se producen mientras persisten fuertes tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel y continúan investigaciones sobre distintos episodios de seguridad registrados en Europa y Oriente Medio.
Irán ya había denunciado una “bandera falsa” por caso Flydubai
Días antes, Baghaei había rechazado cualquier vinculación iraní con el incidente ocurrido a bordo del vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta Dubái-Tel Aviv.
Un copiloto atacó al comandante de la aeronave durante el vuelo, obligando a realizar un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió posteriormente que Irán enfrentaría consecuencias si se demostraba alguna participación de Teherán, aunque en ese momento las autoridades no habían presentado públicamente pruebas que establecieran esa conexión.
Baghaei calificó los intentos de vincular a Irán con el episodio como una operación de “bandera falsa” basada en pruebas fabricadas.
Las investigaciones internacionales sobre el ataque continúan.
Sospechas también rodean incidente en base estadounidense en Reino Unido
Otra controversia reciente está relacionada con un incidente investigado cerca de RAF Fairford, base británica utilizada por bombarderos estadounidenses.
Las autoridades británicas arrestaron a varias personas después de detectar vehículos sospechosos cerca de la instalación. Entre los detenidos figuró posteriormente una persona con doble nacionalidad británica e iraní.
Funcionarios estadounidenses y británicos han investigado una posible conexión con Irán, pero hasta ahora no existe una conclusión pública definitiva que demuestre que Teherán ordenó la operación. Irán ha rechazado cualquier responsabilidad.
El episodio contribuyó a elevar la tensión en momentos en que Washington mantiene recursos militares desplegados en relación con la guerra contra Irán.
¿Qué significa una operación de “bandera falsa”?
Una operación de bandera falsa consiste en ejecutar una acción ocultando deliberadamente la identidad del responsable para hacerla parecer obra de otro Estado, organización o grupo.
Su finalidad puede ser desacreditar al adversario, provocar una reacción política o militar o generar apoyo público para determinadas decisiones.
El concepto tiene antecedentes históricos documentados, pero también es utilizado con frecuencia en discursos políticos y teorías sin pruebas suficientes.
Por esa razón, calificar un incidente actual como “bandera falsa” requiere evidencias independientes que permitan demostrar tanto quién ejecutó la operación como la intención de atribuírsela deliberadamente a un tercero.
Documental cita la Operación Susannah de 1954
Uno de los ejemplos históricos utilizados por el material difundido por Baghaei es la llamada Operación Susannah, conocida posteriormente como el caso Lavon.
Ese episodio sí está ampliamente documentado.
En 1954, la inteligencia militar israelí organizó una operación clandestina en Egipto en la que una red de agentes colocó explosivos en objetivos civiles egipcios, estadounidenses y británicos.
El objetivo era atribuir los ataques a grupos egipcios para crear inestabilidad y afectar las negociaciones sobre la retirada de las fuerzas británicas de la zona del canal de Suez.
Los archivos oficiales del Ministerio de Defensa israelí describen actualmente la Operación Susannah como una operación de bandera falsa.
Irak y las armas de destrucción masiva: un caso diferente
El documental iraní también se refiere a las afirmaciones sobre armas de destrucción masiva utilizadas antes de la invasión de Irak de 2003.
Sin embargo, ese episodio debe distinguirse técnicamente de una operación de bandera falsa.
Una investigación del Comité de Inteligencia del Senado estadounidense concluyó posteriormente que gran parte de las principales evaluaciones sobre los supuestos programas iraquíes de armas de destrucción masiva estaban exageradas o no estaban respaldadas por la información de inteligencia disponible.
Eso documenta graves fallos y errores de inteligencia, pero no demuestra por sí mismo que se tratara de una operación de bandera falsa en el sentido estricto del término.
Documental incluye ataques recientes de autoría disputada
El video difundido por Baghaei también menciona diferentes ataques ocurridos durante la actual confrontación regional y sostiene que Irán fue responsabilizado sin pruebas suficientes.
Entre ellos aparecen episodios contra infraestructuras energéticas y objetivos en países vecinos de Irán.
En estos casos, las afirmaciones iraníes deben presentarse como tales porque la responsabilidad sobre algunos de esos acontecimientos ha sido objeto de acusaciones contrapuestas y, en determinadas investigaciones, no existe todavía una atribución pública definitiva.
Teherán sostiene que cuando sus fuerzas realizan operaciones militares las anuncian oficialmente, argumento que utiliza para rechazar responsabilidad en ataques no reivindicados. Esa posición, sin embargo, es una afirmación del Gobierno iraní y no permite por sí sola determinar la autoría de cada incidente.
Tensión aumenta mientras continúan contactos diplomáticos
Las declaraciones llegan mientras Estados Unidos e Irán mantienen abierta, aunque debilitada, una vía diplomática para intentar detener el conflicto.
El presidente Donald Trump rechazó recientemente una propuesta iraní por considerarla insuficiente y dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones militares, mientras Teherán insiste en que todavía puede alcanzarse un acuerdo.
Paralelamente, la guerra continúa afectando los mercados petroleros, la navegación en Oriente Medio y la seguridad de varios países de la región. El Brent volvió a aproximarse y superar temporalmente los US$100 por barril esta semana en medio de la incertidumbre.
Una guerra paralela por controlar la narrativa
Más allá de las operaciones militares, Washington, Israel e Irán mantienen una intensa confrontación informativa.
Cada parte acusa a sus adversarios de manipulación, desinformación o utilización política de distintos acontecimientos de seguridad.
En ese contexto, el video divulgado por Baghaei forma parte de la estrategia comunicacional iraní para desacreditar eventuales acusaciones futuras contra Teherán y presentar como sospechosos los incidentes cuya autoría todavía no haya sido demostrada.
La existencia histórica de operaciones de bandera falsa no permite concluir automáticamente que los episodios actuales lo sean. Cada caso requiere pruebas específicas y una investigación independiente antes de atribuir responsabilidades.










