NUEVA YORK.- El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, convirtió un libro con fotografías y nombres de víctimas iraníes en una herramienta diplomática durante sus reuniones al margen de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
El volumen, titulado “En nombre de la ayuda”, fue entregado por Pezeshkian a distintos mandatarios y altos funcionarios con los que se reunió en Nueva York, entre ellos el presidente de Suiza, Guy Parmelin, según informaron medios estatales y semioficiales iraníes.
De acuerdo con esas fuentes, el libro reúne fotografías de daños a infraestructura y de ciudadanos iraníes fallecidos durante ataques que Teherán atribuye a Estados Unidos e Israel.
La publicación forma parte de la ofensiva diplomática con la que Irán intenta presentar ante dirigentes extranjeros su versión del conflicto que mantiene desde febrero con Washington e Israel.
“Esta es la ayuda que nos enviaron”
Medios iraníes informaron que Pezeshkian entregó también el libro durante un encuentro con el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan.
Según esa versión, el mandatario recordó declaraciones estadounidenses sobre ayuda al pueblo iraní y respondió mostrando el volumen: “Esta es la ayuda que nos enviaron”.
La frase forma parte del mensaje político que Teherán busca proyectar durante la Asamblea: que Washington presenta determinadas políticas como apoyo al pueblo iraní mientras simultáneamente participa en operaciones militares contra el país.
El contenido y la intención del libro han sido descritos principalmente por fuentes oficiales iraníes, por lo que las atribuciones sobre cada ataque deben distinguirse de investigaciones independientes.
Reunión con el presidente de Suiza
Durante su encuentro con Guy Parmelin, Pezeshkian defendió que las diferencias internacionales deben resolverse mediante diálogo y diplomacia y reiteró que Irán responderá a lo que considera políticas de presión y uso de la fuerza.
El presidente iraní entregó a Parmelin un ejemplar del libro que, según Tasnim, contiene nombres y fotografías de ciudadanos iraníes muertos durante la guerra.
Parmelin, por su parte, defendió el mantenimiento de canales diplomáticos y manifestó la disposición de Suiza a contribuir a reducir las tensiones y facilitar conversaciones.
Suiza desempeña desde hace décadas un papel diplomático particular entre ambos países al representar intereses estadounidenses en Irán desde la ruptura de relaciones entre Washington y Teherán.
Irán acusa a EE.UU. e Israel de atacar objetivos civiles
Pezeshkian ha utilizado tanto sus reuniones bilaterales como su discurso ante Naciones Unidas para acusar a Estados Unidos e Israel de atacar infraestructura y población civil iraní.
Ante la Asamblea General mostró fotografías relacionadas con el ataque a una escuela en Minab, donde murieron más de 150 personas, incluidos más de 120 niños, según los datos citados por medios internacionales.
Ese episodio cuenta con elementos de corroboración externa.
Axios informó que Associated Press encontró evidencias de que al menos un misil estadounidense impactó la escuela, mientras un informe de Naciones Unidas concluyó que existían “motivos razonables” para considerar que el ataque podría constituir un crimen de guerra. Estados Unidos no había publicado hasta entonces las conclusiones de una investigación propia sobre ese incidente.
Washington e Irán mantienen versiones contrapuestas
La administración de Donald Trump ha defendido sus operaciones militares como parte de una estrategia para neutralizar capacidades iraníes que considera una amenaza para Estados Unidos y sus aliados.
Pezeshkian, en cambio, sostiene que Irán ha actuado en defensa propia y que Washington e Israel son responsables de iniciar la actual confrontación.
Durante su intervención ante la ONU afirmó que los iraníes han sido “víctimas del terrorismo” y rechazó la descripción estadounidense de Irán como patrocinador del terrorismo.
El presidente iraní también declaró que su país sigue dispuesto a negociar, pero aseguró que no aceptará conversaciones bajo amenazas militares.
Acusaciones contra Irán también están bajo escrutinio
El contexto internacional no se limita a las denuncias iraníes contra Washington.
El mismo informe de Naciones Unidas citado por Axios señaló que existen fundamentos para considerar que la represión de protestas dentro de Irán pudo incluir crímenes contra la humanidad, con denuncias de asesinatos, torturas, encarcelamientos y otros abusos contra civiles.
Además, ataques iraníes desarrollados durante la guerra han causado víctimas civiles y afectado la navegación regional, mientras varios gobiernos del Golfo han reclamado a Teherán garantías para mantener abiertas las rutas marítimas.
Ese contexto muestra que las acusaciones sobre violaciones del derecho internacional se extienden a diferentes actores del conflicto.
Diplomacia continúa pese a las amenazas
La campaña de Pezeshkian con el libro ocurre mientras existen señales simultáneas de confrontación y negociación.
Estados Unidos e Irán mantuvieron esta semana aproximadamente tres horas de conversaciones indirectas en Nueva York, encuentro que Trump calificó como productivo, aunque Teherán ha evitado presentarlo como un avance decisivo.
Un día antes, Trump había amenazado desde el mismo podio de Naciones Unidas con una nueva escalada contra Irán si no se alcanza un acuerdo.
Pezeshkian respondió defendiendo el diálogo, pero rechazando lo que calificó como negociación bajo coerción.
La entrega de “En nombre de la ayuda” forma parte, por tanto, de una disputa no solo militar sino también diplomática y narrativa: Washington busca justificar su estrategia frente a Irán, mientras Teherán intenta centrar la atención internacional en las víctimas y daños causados por los ataques estadounidenses e israelíes.











