El procurador fiscal José Guillermo Soriano, adscrito al Departamento Investigativo de Crímenes y Delitos contra la Persona (Homicidios) del Distrito Nacional, presentó la solicitud de medida de coerción contra González. La audiencia para conocer el caso fue fijada para el jueves 17 de septiembre ante la misma oficina judicial.
Según la investigación, González se desplazaba a bordo de una motocicleta marca X1000, modelo CG-200, año 2016, de color negro, cuando interceptó a Mejía-Ricart Risk mientras este llegaba a su residencia. El imputado le exigió: «entrégame todo».
La víctima, en la UCI tras ser acuchillada
Aunque Mejía-Ricart Risk logró ingresar al lobby de la torre residencial, González lo persiguió y le causó múltiples heridas con un arma blanca tipo cuchillo. El agredido fue trasladado a un centro de salud, donde permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Durante el ataque también resultó herido Augusto González Rodríguez, encargado de seguridad de la torre, quien intentó intervenir al escuchar los gritos de la víctima. Tras perpetrar el hecho, el imputado huyó en la misma motocicleta.
Cámaras de seguridad trazaron la ruta del sospechoso
El Ministerio Público indicó que, mediante el análisis de las cámaras de seguridad, logró reconstruir la ruta de escape utilizada por González hasta su residencia en el sector Capotillo, del Distrito Nacional. El trabajo investigativo permitió identificar y localizar al sospechoso en pocos días.
El 14 de septiembre, tras obtener una orden judicial, las autoridades realizaron un allanamiento en la vivienda del imputado. En el lugar ocuparon un cuchillo, prendas de vestir, un pasamontañas y otros objetos vinculados al hecho, así como la motocicleta utilizada para trasladarse. Posteriormente, el capitán Edison Vásquez Pérez procedió al arresto de Jhonny González en virtud de la orden de arresto emitida en su contra.
Un hecho que repudia la sociedad dominicana
El ataque en Serrallés, un sector residencial del Distrito Nacional, generó indignación entre los ciudadanos y reavivó el debate sobre la seguridad ciudadana en el país. Que un hombre sea acuchillado en la entrada de su propio edificio —mientras un guardia de seguridad resulta herido al intentar auxiliarlo— refleja la vulnerabilidad que enfrentan los dominicanos ante la violencia delictiva.
El Ministerio Público calificó provisionalmente los hechos como violación a los artículos 14, 46, 47, 91, 225 numerales 1, 4 y 6, 226 numerales 2, 3 y 4, y 228 del Código Penal Dominicano, así como a los artículos 83 y 86 de la Ley No. 631-16 sobre Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
Fuente: Procuraduría General de la República Dominicana (pgr.gob.do)












