Moscú.- Rusia aseguró que continuará atacando infraestructura marítima y embarcaciones que, según sus autoridades, son utilizadas para transportar armamento occidental hacia las fuerzas ucranianas o apoyar operaciones militares en los mares Negro y de Azov.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, afirmó que las operaciones seguirán mientras Moscú considere que persisten amenazas contra la seguridad de la navegación en esas aguas.
La funcionaria sostuvo que las fuerzas rusas realizan ataques de precisión contra objetivos que atribuyen a las Fuerzas Armadas de Ucrania y contra infraestructuras vinculadas, según la versión rusa, al transporte de material militar.
Rusia acusa a Ucrania de intensificar ataques marítimos
Zajárova afirmó que durante este verano las fuerzas ucranianas han incrementado los ataques contra infraestructura costera, instalaciones logísticas y embarcaciones civiles en los mares de Azov y Negro.
Según la portavoz, Kiev utiliza sistemas no tripulados y datos de inteligencia suministrados por países de la OTAN y la Unión Europea.
Estas afirmaciones corresponden a la versión presentada por el Gobierno ruso en el material suministrado.
Zajárova también acusó a Ucrania de provocar víctimas civiles, daños a buques mercantes e interrupciones en rutas de exportación.
Moscú vincula ataques con retrasos en exportaciones agrícolas
La portavoz rusa aseguró que las operaciones atribuidas a Ucrania han generado dificultades en el transporte de productos agrícolas.
Según su versión, los ataques habrían causado retrasos en los suministros de cereales, oleaginosas y cultivos forrajeros destinados a compradores internacionales.
Moscú sostiene que sus propias operaciones buscan reducir los riesgos para la navegación y neutralizar instalaciones utilizadas con fines militares.
Sin embargo, las acusaciones sobre la naturaleza de los objetivos atacados forman parte de la posición oficial rusa.
Rusia dice que seguirá atacando buques con armamento occidental
Zajárova declaró que las fuerzas rusas continuarán atacando embarcaciones e instalaciones que, según Moscú, transporten armas o material militar destinado a Ucrania.
La funcionaria aseguró que estas operaciones permanecerán activas hasta que las autoridades rusas consideren eliminadas las amenazas en los mares Negro y de Azov.
La advertencia se produce en un contexto de creciente importancia de las rutas marítimas dentro del conflicto, tanto para el movimiento de mercancías como para las operaciones militares y logísticas.
Moscú enumera ataques atribuidos a Kiev
La Cancillería rusa mencionó varios incidentes que atribuye a fuerzas ucranianas.
Según la versión presentada por Zajárova, el 5 de junio drones ucranianos atacaron los cargueros Natra y Tsirkón en el mar de Azov, cuando navegaban desde Turquía hacia Rostov del Don bajo banderas de Belice y Palaos.
Rusia sostiene que cinco personas murieron y otras tres resultaron heridas como consecuencia de ese episodio.
Rusia reporta decenas de ataques contra buques comerciales
La portavoz afirmó además que durante julio se produjeron al menos 100 ataques con drones contra embarcaciones comerciales que transportaban productos agrícolas rusos.
También mencionó un ataque ocurrido el 18 de julio contra el granelero comercial MV Omorfi, bajo bandera de las Islas Marshall.
Según Moscú, el buque transportaba cereales y un marinero de nacionalidad india perdió la vida.
Terminales y puertos también habrían sido afectados
Zajárova sostuvo que entre el 25 y el 27 de julio ataques atribuidos a Ucrania causaron daños en una terminal de exportación de cereales en Rostov del Don.
También señaló un incidente registrado el 30 de julio en el puerto marítimo de Tamán.
Estos episodios son utilizados por Moscú para justificar la continuidad de sus operaciones contra objetivos marítimos vinculados, según su versión, con la capacidad militar ucraniana.
Reportan ataques contra barcos de operadores turcos
La Cancillería rusa también se refirió a hechos ocurridos el 3 de agosto.
Según Zajárova, drones ucranianos atacaron el buque Nadezhda, de bandera camerunesa y propiedad de un operador turco, cuando transportaba frutas y verduras desde Samsun, Turquía, hacia Novorossíisk.
Rusia afirmó que cuatro marineros resultaron heridos, la sala de máquinas sufrió daños y se produjo un incendio.
La portavoz agregó que ese mismo día también fue atacado el carguero turco Yasar.
El frente marítimo gana peso en el conflicto
Las declaraciones de Zajárova reflejan la creciente relevancia de la infraestructura marítima dentro del enfrentamiento entre Rusia y Ucrania.
Puertos, terminales, rutas comerciales y embarcaciones se han convertido en elementos estratégicos tanto para el abastecimiento como para las exportaciones y la movilidad militar.
Rusia asegura que mantendrá sus operaciones mientras considere que existen amenazas en el mar Negro y el mar de Azov, mientras las acusaciones sobre los ataques atribuidos a Ucrania y el uso militar de determinados objetivos forman parte de la narrativa oficial de Moscú.












