Moscú, Rusia.– Científicos rusos identificaron en la península de Kola una rara fase mineral rica en itrio, cuya estructura cristalina figura entre las más complejas estudiadas hasta ahora.
El hallazgo fue realizado en la mina Kirovsky, ubicada en el macizo de Jibini, por investigadores del Centro Científico de Kola de la Academia Rusa de Ciencias, la Universidad Estatal de San Petersburgo y el Museo Mineralógico A. E. Fersman. El nombre difundido por las autoridades rusas es “ashcroftina de Kola”.
El mineral fue estudiado antes del anuncio
La investigación científica fue publicada en mayo de 2026 en la revista Minerals. En el artículo, los especialistas la describieron con la designación provisional KA, como una fase mineral relacionada con la ashcroftina-(Y).
Los ejemplares aparecen como agujas microscópicas de hasta 0.2 milímetros de longitud. Su fórmula incluye potasio, sodio, calcio, itrio, manganeso, silicio, carbonato, flúor y agua.
El trabajo científico es más cauteloso que algunos titulares periodísticos: habla de una nueva fase relacionada con la ashcroftina y analiza su clasificación, pero no presenta en su texto una confirmación de que ya haya sido aprobada formalmente como nueva especie por la Asociación Mineralógica Internacional.
¿Qué hace especial a la ashcroftina de Kola?
El mineral contiene itrio, un elemento perteneciente al grupo de las tierras raras. La presencia adicional de calcio, manganeso y flúor permite distinguir la muestra de otras variedades conocidas de ashcroftina.
Su estructura cristalina está formada por nanotubos de silicatos con un diámetro ligeramente inferior a dos nanómetros. Esta organización interna coloca a la fase KA entre los minerales de mayor complejidad estructural estudiados por los científicos.
La ashcroftina-(Y) tradicional es un silicato extremadamente raro, generalmente rosado, transparente y frágil. Ha sido documentado previamente en lugares como Groenlandia, Canadá e Italia.
¿Realmente vale más que el oro?
El Ministerio de Ciencia y Educación Superior de Rusia afirmó que una fina capa del mineral sobre la roca puede alcanzar un valor promedio de US$145 por milímetro, cifra que, según la institución, supera el valor del oro.
Sin embargo, esta comparación requiere cautela. La estimación se refiere a una incrustación o muestra mineralógica de extraordinaria rareza, probablemente valorada como pieza científica o de colección, y no a un precio por peso utilizado en mercados internacionales.
El estudio publicado en Minerals describe la composición y la estructura cristalina del hallazgo, pero no incluye esa valoración económica ni demuestra que exista un mercado industrial establecido para comprar el material a US$145 por milímetro.
Por tanto, afirmar de manera general que el mineral es “más valioso que el oro” puede resultar engañoso: el oro cuenta con una cotización internacional por peso, mientras el precio de una muestra mineral rara depende de su tamaño, calidad, procedencia y valor para investigadores o coleccionistas.
Científicos continuarán las investigaciones
Los investigadores deberán profundizar en las propiedades físicas y químicas de la fase KA, aclarar su relación con la ashcroftina-(Y) y determinar si posee posibles aplicaciones prácticas.
El descubrimiento también refuerza la importancia mineralógica de la península de Kola, una región conocida por la diversidad de especies y fases minerales encontradas en sus complejos geológicos.












