San Petersburgo.– El presidente Vladímir Putin afirmó que Rusia mantiene una ventaja tecnológica mundial al ser el único país que dispone de una flota de rompehielos de propulsión nuclear.
El mandatario realizó la declaración durante una reunión con integrantes y comandantes de la Armada rusa en San Petersburgo, en el marco de las actividades conmemorativas del Día de la Armada.
Putin resalta capacidad exclusiva de Rusia
“Ningún otro país del mundo tiene una flota de rompehielos como la nuestra”, manifestó Putin, quien recordó que la experiencia soviética en este ámbito comenzó con el rompehielos Lenin.
El Lenin, puesto en servicio en 1959, fue el primer buque de superficie del mundo equipado con una planta de propulsión nuclear. Actualmente funciona como museo en la ciudad de Múrmansk.
La afirmación del gobernante es correcta cuando se limita a los rompehielos nucleares, ya que Rusia continúa siendo el único país que construye y opera una flota de embarcaciones de este tipo. Sin embargo, otras naciones, entre ellas Finlandia, Canadá, China y Estados Unidos, también poseen o desarrollan rompehielos convencionales.
Nueva generación atravesará hielo más grueso
Putin destacó la construcción del rompehielos de nueva generación conocido como Líder, diseñado para abrir rutas a través de capas de hielo de varios metros de espesor.
Según el mandatario, países con una elevada capacidad tecnológica podrían desarrollar embarcaciones semejantes, pero necesitarían años e incluso una década para alcanzar el nivel conseguido por Rusia.
El proyecto Líder busca facilitar la navegación durante todo el año por la Ruta Marítima del Norte, un corredor estratégico que conecta los océanos Atlántico y Pacífico a través del Ártico ruso.
Rompehielos con potencia de 60 megavatios
Rusia también desarrolla los rompehielos nucleares del proyecto 22220, cuyas embarcaciones cuentan con una potencia de propulsión de 60 megavatios.
Estos barcos están diseñados para atravesar hielo continuo de aproximadamente 2.8 metros y operar tanto en aguas profundas del Ártico como en zonas menos profundas del golfo de Obi y la desembocadura del río Yeniséi.
La serie incluye unidades ya incorporadas a la flota y otras en distintas fases de construcción, entre ellas los rompehielos Chukotka, Leningrad y Stalingrad. Rusia sostiene que fabrica estas embarcaciones en serie utilizando tecnología nacional.
El Ártico gana importancia estratégica
Los rompehielos permiten acompañar buques mercantes, realizar operaciones de rescate y mantener abiertas rutas marítimas que permanecen congeladas durante buena parte del año.
Moscú busca utilizar su flota para consolidar la navegación por la Ruta Marítima del Norte y facilitar el transporte de hidrocarburos, minerales y otras mercancías entre Europa y la región Asia-Pacífico.
La capacidad rusa supera ampliamente la de Estados Unidos y otros países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, aunque Washington, Canadá y Finlandia han comenzado a impulsar nuevos programas conjuntos para aumentar su número de rompehielos.
El desarrollo de estas embarcaciones forma parte de la competencia económica, científica y militar por ampliar la presencia en el Ártico, una región con importantes rutas comerciales y recursos naturales.












