TEHERÁN. — Irán anunció este lunes el cese de las operaciones de sus Fuerzas Armadas contra Israel, tras ejecutar lo que calificó como una “respuesta contundente” en defensa del pueblo libanés luego de ataques israelíes en el sur del Líbano.
El anuncio fue realizado por el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, máximo comando operativo de las Fuerzas Armadas iraníes.
La entidad afirmó que Israel y sus aliados “deberían haber aprendido la lección” tras la respuesta militar iraní.
Asimismo, advirtió que, si las agresiones y ataques continúan, incluso en el sur del Líbano, Irán tomará medidas “mucho más severas y aplastantes”.
El Cuartel General Central Jatam al Anbiya depende del Estado Mayor de Irán y tiene como función planificar, coordinar y supervisar operaciones militares a nivel nacional.
También actúa como mando de enlace entre las distintas ramas de las Fuerzas Armadas, incluyendo el Ejército iraní y la Guardia Revolucionaria Islámica.
Escalada en Medio Oriente
La tensión aumentó luego de que Israel atacara el domingo los suburbios del sur de Beirut sin previo aviso, pocos días después de la entrada en vigor de un alto el fuego.
El ataque se produjo pese a la petición de Estados Unidos de no atacar la capital libanesa.
Tras la ofensiva israelí se reportaron víctimas.
En respuesta, Teherán lanzó misiles contra Israel.
Posteriormente, Israel decidió atacar “objetivos militares” en el oeste y centro de Irán.
También bombardeó parte del complejo petroquímico iraní de Mahshahr, al que señaló como infraestructura vinculada al programa de misiles de Teherán.
Irán denunció que proyectiles israelíes dañaron parte de las instalaciones de la compañía petroquímica Karoon.
Como represalia, fuerzas iraníes bombardearon un complejo petroquímico israelí en Haifa.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán advirtió que Israel inició “un juego peligroso” al atacar infraestructura civil y petrolera en territorio iraní.
El organismo señaló que esa dinámica podría extenderse a todos los objetivos energéticos de la región.
El anuncio del cese de operaciones se produce en medio de una situación altamente volátil en Medio Oriente, marcada por ataques cruzados, tensiones entre Israel e Irán y el impacto del conflicto sobre Líbano.












