Washington / Teherán. – Expertos y funcionarios occidentales consideran que Irán podría soportar durante varios meses el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos sin enfrentar una crisis económica inmediata ni daños permanentes en su industria petrolera.
De acuerdo con analistas citados por NBC News, aunque las restricciones marítimas eventualmente podrían afectar los ingresos petroleros iraníes, el impacto tardaría tiempo en traducirse en una crisis de gran magnitud.
Las medidas forman parte de la presión impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que busca debilitar la economía iraní mediante sanciones y limitaciones al comercio energético.
Sin embargo, especialistas sostienen que Teherán posee experiencia manejando restricciones similares debido a años de sanciones internacionales.
“No creo que vaya a causar un daño tremendo a su infraestructura. Saben cómo hacer esto. Ya lo han hecho antes”, afirmó Gregory Brew, analista del Eurasia Group.
El experto explicó que Irán ha reducido anteriormente su producción petrolera en distintas etapas durante los últimos 15 años sin provocar un deterioro irreversible en sus operaciones energéticas.
Tensiones continúan en el estrecho de Ormuz
Aunque Estados Unidos e Irán acordaron una tregua parcial el pasado 7 de abril, las tensiones siguen elevadas debido al fracaso de las negociaciones y al intercambio de amenazas entre ambas naciones.
Las autoridades iraníes reiteraron esta semana que los buques comerciales y petroleros deben coordinar previamente con las Fuerzas Armadas iraníes antes de cruzar el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo.
Teherán también evalúa establecer un sistema de peajes para el tránsito marítimo en la zona como respuesta a las acciones estadounidenses.
El bloqueo parcial del estrecho fue implementado por Irán tras denunciar agresiones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Mientras tanto, analistas advierten que cualquier escalada militar o interrupción prolongada en Ormuz podría impactar seriamente los mercados energéticos internacionales y elevar los precios del petróleo a nivel global.











