La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius está relacionado con el virus Andes, una variante presente en América Latina y considerada la única cepa conocida capaz de transmitirse de forma limitada entre humanos.
La información fue ofrecida este jueves por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una rueda de prensa en la que actualizó la situación sanitaria vinculada al crucero de bandera neerlandesa que realizaba la ruta entre Ushuaia, en Argentina, y Cabo Verde, en África occidental.
Ocho casos vinculados al crucero
Según detalló la OMS, hasta el momento se han identificado ocho casos relacionados con el brote, incluyendo pacientes evacuados a Sudáfrica, Países Bajos, Suiza y Alemania.
De esos casos, cinco han sido confirmados como hantavirus y otros tres permanecen como sospechosos.
Actualmente, tres personas continúan hospitalizadas: dos se encuentran estables y una permanece en cuidados intensivos.
Tedros explicó que el virus Andes ha mostrado anteriormente capacidad de transmisión entre personas, especialmente en contextos de contacto cercano y prolongado, como entre familiares, parejas o personal médico.
Cronología del brote
El primer caso registrado fue el de un hombre que comenzó a presentar síntomas el 6 de abril y falleció a bordo del crucero el día 11.
Posteriormente, su esposa, quien ya presentaba síntomas, fue desembarcada en la isla de Santa Elena y trasladada hacia Johannesburgo, donde murió el 26 de abril.
Una tercera víctima, otra mujer, enfermó el 28 de abril y falleció el 2 de mayo dentro de la embarcación.
OMS mantiene riesgo bajo para la población
Aunque el organismo internacional calificó la situación como un “incidente grave”, reiteró que el riesgo para la salud pública global continúa siendo bajo.
Sin embargo, advirtió que podrían surgir nuevos casos debido a que el período de incubación del virus Andes puede extenderse hasta seis semanas.
La OMS también informó que España aceptó recibir el crucero en Tenerife, Islas Canarias, donde desembarcarán los pasajeros restantes antes de ser trasladados a sus respectivos países de origen.












