Rusia y Ucrania realizaron este sábado un intercambio de prisioneros de guerra en el marco de la festividad ortodoxa de la Pascua, en un gesto de carácter humanitario que coincide con la entrada en vigor de una tregua temporal en el conflicto.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, Moscú liberó a 175 militares ucranianos, mientras que recibió a cambio a 175 soldados rusos que se encontraban en cautiverio. Además, siete ciudadanos rusos residentes en la provincia de Kursk fueron liberados y regresarán a sus hogares.
El organismo indicó que los Emiratos Árabes Unidos actuaron como mediadores en el proceso de intercambio, facilitando la liberación del personal militar.
El canje se produce pocas horas antes de que entre en vigor el alto el fuego anunciado por el presidente ruso, Vladímir Putin, con motivo de la Pascua ortodoxa, el cual se extenderá desde la tarde del 11 de abril hasta el final del día 12.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov destacó el carácter humanitario de la tregua, subrayando que la Pascua es una celebración significativa tanto para Rusia como para Ucrania, lo que motivó la decisión. No obstante, reiteró que la postura de Moscú apunta a lograr una paz “duradera y estable” y no solo pausas temporales en los combates.
Por su parte, el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, aseguró que su país está dispuesto a responder de forma recíproca a las iniciativas de alto el fuego, señalando que ya habían planteado previamente una tregua durante esta festividad religiosa.
El intercambio de prisioneros se suma a otros intentos de distensión registrados en conflictos anteriores, donde Rusia ha propuesto ceses al fuego durante fechas conmemorativas como la Pascua, la Navidad o el Día de la Victoria.
Sin embargo, experiencias previas reflejan dificultades en el cumplimiento de estas treguas, con acusaciones mutuas de violaciones del alto el fuego por ambas partes.










