El auge de la cirugía estética posiciona al país como destino clave del turismo de salud, pero también genera preocupaciones.
Santo Domingo. – República Dominicana continúa consolidándose como uno de los principales destinos de cirugía estética en la región, con un promedio de alrededor de 65,000 procedimientos al año, según datos del sector salud.
Este crecimiento sostenido refleja el auge del turismo médico, así como el aumento de la demanda local de intervenciones estéticas en el país.
Un sector en expansión
La cifra representa un incremento significativo en comparación con años anteriores, cuando se estimaban alrededor de 50,000 procedimientos anuales, lo que evidencia el crecimiento acelerado de esta industria.
Especialistas destacan que la cirugía plástica dominicana se ha posicionado como una “marca país”, atrayendo a miles de pacientes internacionales que buscan calidad a menor costo.
Turismo de salud impulsa la demanda
Gran parte de las cirugías estéticas en República Dominicana corresponde a pacientes extranjeros, principalmente dominicanos residentes en el exterior y ciudadanos de Estados Unidos y Europa.
El país se ha convertido en uno de los destinos más competitivos en turismo médico en América Latina, lo que ha impulsado el crecimiento del sector.
Entre la oportunidad y el riesgo
Sin embargo, el auge de las cirugías estéticas también ha generado preocupaciones.
Autoridades y especialistas han advertido sobre la existencia de centros no habilitados y el intrusismo profesional, lo que representa un riesgo para los pacientes.
En algunos casos, procedimientos realizados fuera de los estándares médicos han derivado en complicaciones graves e incluso muertes.
Procedimientos más demandados
Entre las cirugías más solicitadas en el país figuran la abdominoplastia, liposucción, aumento mamario y procedimientos combinados.
La influencia de redes sociales y estándares estéticos ha sido un factor determinante en el aumento de la demanda, especialmente entre jóvenes y adultos.
Un fenómeno social
Más allá del ámbito médico, el crecimiento de la cirugía estética refleja cambios en la percepción de la imagen personal y la presión social por alcanzar determinados estándares de belleza.
Expertos señalan que este fenómeno debe ser acompañado de educación, regulación y control para evitar riesgos innecesarios.
La gran pregunta
El crecimiento del sector plantea un debate inevitable:
¿es la cirugía estética una oportunidad económica para el país… o un riesgo que aún no está completamente regulado?















