El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia condenó el ataque israelí ocurrido en el sur del Líbano que dejó tres periodistas muertos, calificándolo como un “grave delito” que debe ser investigado a nivel internacional.
Las víctimas fueron identificadas como Ali Shuaib, corresponsal de Al Manar TV; Fatima Fatouni, corresponsal de Al Mayadeen; y el fotoperiodista Muhammad Fatouni.
Denuncia de ataque deliberado
Según la Cancillería rusa, el bombardeo se dirigió contra un vehículo civil en el que los comunicadores se trasladaban para cumplir labores periodísticas.
El organismo afirmó que los periodistas portaban distintivos visibles de prensa, lo que —según su versión— no impidió que fueran atacados con armamento de alta precisión.
“El vehículo quedó completamente destruido, convirtiéndose en una fosa común para los periodistas”, señaló el comunicado oficial.
Acusaciones y versiones enfrentadas
Rusia cuestionó que Israel justificara el ataque alegando que uno de los periodistas tenía vínculos con grupos armados, lo que —según Moscú— no exime de responsabilidad bajo el derecho internacional humanitario.
En contraste, el Ejército israelí aseguró que Ali Shuaib operaba como miembro de la Fuerza Radwan de Hezbolá bajo cobertura de periodista, lo que habría motivado la acción militar.
Preocupación por seguridad de la prensa
El Ministerio ruso también recordó incidentes recientes en los que periodistas resultaron heridos en circunstancias similares en la misma zona, lo que —a su juicio— evidencia un patrón preocupante.
En ese sentido, advirtió sobre el riesgo de justificar ataques contra comunicadores bajo acusaciones no verificadas.
Llamado a la comunidad internacional
Moscú instó a la comunidad internacional a investigar el hecho y a garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia, al tiempo que rechazó lo que calificó como una “práctica sangrienta” contra la prensa.
El organismo planteó además la necesidad de reforzar la protección de periodistas en zonas de conflicto, en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio.
Escenario de alta tensión
El incidente ocurre en medio de una escalada regional marcada por enfrentamientos entre Israel, Irán y actores aliados, lo que ha incrementado los riesgos para civiles y trabajadores de medios.
La situación continúa generando preocupación internacional por el impacto en la estabilidad regional y la seguridad de la población.










