El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de difundir “mentiras” sobre el suministro de combustible a la isla, en medio del recrudecimiento del bloqueo económico y energético que afecta al país caribeño.
A través de un mensaje en redes sociales, el canciller aseguró que Washington intenta generar confusión al negar la existencia de restricciones al suministro de combustible, pese a que —según afirmó— las propias regulaciones estadounidenses evidencian lo contrario.
Denuncia de “castigo colectivo”
Rodríguez sostuvo que las medidas adoptadas por Estados Unidos constituyen un “bloqueo brutal” de suministros energéticos, con el objetivo de aumentar la presión económica sobre Cuba.
El funcionario también denunció la imposición de sanciones a terceros países y acciones contra buques tanqueros, como parte de una estrategia para limitar el acceso de la isla a combustibles.
Crisis energética en la isla
Las declaraciones del canciller se producen en un contexto de profunda crisis energética en Cuba, caracterizada por apagones frecuentes, escasez de combustible y afectaciones a servicios básicos.
Reportes recientes indican que la falta de combustible ha provocado cortes eléctricos prolongados y dificultades en sectores clave como el transporte, la salud y el abastecimiento de agua.
Presiones y tensiones con Washington
El escenario se ha agravado tras nuevas medidas adoptadas por la administración estadounidense, incluyendo sanciones y presiones a países que comercien petróleo con Cuba.
Según autoridades cubanas, estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para aislar económicamente a la isla y limitar su capacidad energética.
Escalada retórica y militar
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump ha elevado el tono contra La Habana, llegando a advertir recientemente sobre posibles acciones militares.
Estas declaraciones incrementan la tensión entre ambos países y generan preocupación en la comunidad internacional sobre una posible escalada del conflicto.
Impacto en la población
La crisis energética ha tenido consecuencias directas en la vida diaria de los ciudadanos cubanos, con apagones recurrentes y limitaciones en el acceso a servicios esenciales.
Diversos sectores han advertido que la situación podría agravarse si no se logra aliviar la presión sobre el suministro de combustible.










