China expresó su pesar por la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas New START entre Estados Unidos y Rusia y llamó a reanudar el diálogo.
Pekín.– China expresó su pesar por la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas New START entre Estados Unidos y Rusia, advirtiendo sobre las posibles implicaciones negativas para la estabilidad estratégica global y el sistema internacional de control de armas.
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, declaró este jueves que el New START —el último pacto bilateral que limitaba los arsenales nucleares de las dos potencias— tenía una gran importancia para mantener la estabilidad estratégica mundial y que su expiración genera preocupación en la comunidad internacional por el impacto en el orden nuclear global.
Lin señaló que la comunidad global está “generalmente preocupada” por las consecuencias del vencimiento del tratado y llamó a Estados Unidos a responder de manera positiva, gestionar de forma responsable los pasos posteriores al acuerdo y reanudar el diálogo con Rusia sobre estabilidad estratégica lo antes posible, un enfoque que, dijo, coincide con las expectativas del mundo.
El New START, que entró en vigor en 2011 y fue prorrogado en 2021, fue el último instrumento vinculante que imponía límites verificables a los arsenales nucleares de Washington y Moscú. Su vencimiento, ocurrido este febrero de 2026, marca el fin de décadas de restricciones sobre las armas estratégicas de los dos mayores poseedores nucleares del planeta y plantea interrogantes sobre el futuro del control de armas a nivel global.
China ha indicado que mantiene una política de defensa nuclear orientada a la autodefensa, con una estrategia de “no primer uso” y compromisos de no utilizar armas nucleares contra estados no nucleares o zonas libres de armas nucleares, al tiempo que ha subrayado que no participará por ahora en negociaciones bilaterales de desarme con EE. UU. y Rusia debido a la disparidad de sus arsenales.
Expertos internacionales advierten que la expiración del New START podría conducir a un retorno a una carrera armamentista sin restricciones entre potencias nucleares, y llaman a renovar esfuerzos multilaterales para contener la proliferación y reducir riesgos nucleares.


















