El despliegue convierte al USS Theodore Roosevelt en el tercer portaaviones de Estados Unidos en la región. Los otros dos, el USS George H.W. Bush y el USS George Washington, operan actualmente en el mar Arábigo. El primero llegó en abril; el segundo, a mediados de agosto, en sustitución del USS Abraham Lincoln.
Según Griffin, el USS Roosevelt tiene capacidad técnica para alcanzar la zona a finales de la próxima semana, pero un alto funcionario de la administración señaló a Fox News que el arribo más probable se producirá a finales de noviembre.
Diez mil efectivos adicionales en la región
El refuerzo implica una suma de aproximadamente 10,000 militares. La Unidad Expedicionaria de la Marina y el Grupo Anfibio de Preparación aportan alrededor de 4,200 infantes de marina y marineros, mientras que el grupo de ataque del USS Roosevelt suma cerca de 6,000 marineros adicionales.
La corresponsal indicó que este refuerzo brindará más opciones estratégicas a Washington en un momento en que el presidente Donald Trump evalúa, supuestamente, intensificar los ataques contra Irán tras las elecciones de medio término.
Contexto: siete meses de operaciones contra Irán
El 16 de octubre, Trump describió el conflicto que sostienen las fuerzas armadas de EE.UU. contra Irán en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz como «un ejercicio militar». «Esto es como si fuera una guerra, pero no lo es. Es solo un ejercicio militar, ¿de acuerdo?», declaró el mandatario según la fuente.
Las operaciones militares estadounidenses en esa zona se prolongan desde hace más de siete meses, de acuerdo con la información reportada por RT Actualidad.
El estrecho de Ormuz, paso marítimo estratégico entre el golfo Pérsico y el mar de Omán, concentra una parte significativa del tráfico mundial de hidrocarburos, lo que eleva la relevancia geopolítica de cualquier escalada en la zona.
Un despliegue de señal política
El envío de un tercer grupo de ataque a Oriente Medio representa uno de los despliegues navales más intensos de Estados Unidos en la región en años recientes. La presencia simultánea de tres portaaviones en un mismo teatro de operaciones subraya la magnitud del posicionamiento militar estadounidense frente a Irán.
Los desarrollos en el golfo Pérsico continúan siendo seguidos de cerca por los mercados energéticos globales y por los aliados regionales de Washington.















