Moscú.– El Kremlin elevó este domingo el tono contra el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, al afirmar que se encuentra en un estado de “histeria” y cuestionar su capacidad para adoptar decisiones “razonadas”, en momentos de creciente tensión diplomática en torno a la guerra y a los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, formuló las declaraciones durante una entrevista con el periodista ruso Pavel Zarubin.
“Zelenski, naturalmente, estando histérico, es poco probable que sea capaz ahora de llevar a cabo acciones razonadas. Si fuera capaz de hacerlo, mostraría ahora disposición a entablar negociaciones de paz”, afirmó Peskov, según medios rusos que reprodujeron sus declaraciones.
Las expresiones constituyen una valoración política del Kremlin sobre el mandatario ucraniano y se producen en un contexto de fuertes intercambios verbales entre Moscú, Kiev y Washington.
Moscú cuestiona las nuevas solicitudes de Kiev
Peskov sostuvo que, en lugar de avanzar hacia una desescalada, Zelenski está solicitando a sus aliados más recursos para sistemas de defensa aérea, armamento de largo alcance y capacidades tecnológicas que permitan reforzar las operaciones militares ucranianas.
El Gobierno ucraniano, por su parte, ha insistido durante la guerra en que necesita ampliar sus defensas antiaéreas ante los continuos ataques rusos contra ciudades e infraestructura energética.
La disputa ocurre más de cuatro años después de que Rusia iniciara su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, conflicto que continúa acompañado de ataques aéreos y operaciones de largo alcance de ambos países.
Trump aumenta la presión sobre Zelenski
Las declaraciones del Kremlin llegan después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticara públicamente a Zelenski por los ataques ucranianos contra refinerías rusas y llegara a sugerir que Ucrania necesita un nuevo presidente dispuesto a alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra.
Trump responsabilizó a los ataques contra la infraestructura petrolera rusa de contribuir a las presiones sobre el mercado internacional del combustible, particularmente sobre el precio del diésel.
“Creo que es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente”, planteó Trump al cuestionar la capacidad de Zelenski para alcanzar un acuerdo con Moscú.
Las declaraciones provocaron una respuesta del ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, quien defendió que la elección de los dirigentes de Ucrania corresponde a los ciudadanos de ese país.
Acuerdo de diésel entre Estados Unidos y Rusia
El enfrentamiento político se intensificó después de que Trump anunciara un acuerdo con Rusia destinado a aumentar la presencia de diésel ruso en los mercados estadounidense e internacional.
De acuerdo con el mandatario estadounidense, el entendimiento contempla inicialmente más de 300,000 toneladas de diésel ruso, seguidas por volúmenes adicionales durante los próximos meses.
La administración estadounidense dispuso además una flexibilización temporal de determinadas sanciones energéticas para facilitar esas operaciones.
Zelenski criticó el acuerdo al considerar que una reducción de la presión económica sobre Moscú podría proporcionar mayores recursos a Rusia para continuar la guerra.
La decisión estadounidense también ha generado cuestionamientos dentro de Estados Unidos y entre sectores favorables al mantenimiento de las sanciones contra Moscú.
Zelenski pone condición para suspender ataques a refinerías
En medio de la controversia, Zelenski aseguró este domingo que Ucrania estaría dispuesta a dejar de atacar las refinerías rusas si Moscú suspende sus ofensivas contra la infraestructura energética ucraniana.
“Ucrania estará dispuesta a detener los ataques contra las refinerías rusas cuando Rusia deje de atacar nuestra infraestructura energética”, sostuvo el mandatario.
Zelenski planteó que cualquier medida de desescalada debe ser recíproca y contar con garantías.
Ucrania ha intensificado durante los últimos meses sus operaciones de largo alcance contra el sector petrolero ruso, argumentando que busca reducir los ingresos y las capacidades logísticas utilizadas por Moscú para sostener sus operaciones militares.
Kiev afirma que sus ataques han provocado importantes afectaciones a la capacidad rusa de refinación, aunque las estimaciones sobre el alcance real de esos daños varían.
Al mismo tiempo, Rusia ha mantenido ataques contra la infraestructura energética ucraniana, una situación que Kiev utiliza para justificar que cualquier suspensión de sus operaciones contra las refinerías rusas debe producirse de manera recíproca.
El nuevo choque entre Washington y Kiev, sumado a la ofensiva verbal del Kremlin, añade presión a los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida a una guerra que continúa sin un acuerdo político definitivo.












