La crisis diplomática entre Ucrania y Corea del Sur escaló rápidamente desde el momento en que Zelenski, durante su intervención en la Asamblea General de la ONU el 23 de septiembre, hizo públicos detalles sobre el traslado de dos soldados norcoreanos capturados como prisioneros de guerra. La revelación contradijo, según Seúl, un acuerdo previo de confidencialidad entre ambas naciones.
«No es fácil capturar con vida a estos hombres. Uno de ellos, al darse cuenta de que iba a ser hecho prisionero, intentó quitarse la vida», declaró Zelenski ante la audiencia internacional, describiendo las circunstancias de la captura de los soldados de la República Popular Democrática de Corea (RPDC).
La reacción de Seúl y el retiro del embajador
El presidente surcoreano Lee Jae-myung reaccionó con dureza, acusando a Kiev de romper el pacto de silencio acordado previamente. Lee calificó el traslado de prisioneros como «un asunto sumamente sensible que afecta profundamente la diplomacia, la seguridad y la situación en la península coreana», y cuestionó que Zelenski buscara notoriedad a través de revelaciones de ese tipo.
A finales de septiembre, Seúl exigió una explicación oficial y una disculpa formal. El 8 de octubre, el Ministerio de Exteriores surcoreano confirmó que su gobierno había decidido llamar de regreso a su embajador en Ucrania. «El Gobierno espera que los diversos asuntos entre ambos países se resuelvan de forma amistosa y continuará las consultas con Ucrania para lograrlo», indicó la cancillería en un comunicado oficial.
Kiev niega la existencia del acuerdo de confidencialidad
La Oficina de Zelenski rechazó la versión surcoreana. El asesor presidencial Serguéi Litvin afirmó que «ese acuerdo no existía, eso no es cierto», y argumentó que «sería incorrecto ocultar a dónde van a parar unos u otros prisioneros». La contradicción entre ambas partes profundizó el distanciamiento diplomático.
El incidente se produce en un contexto en el que militares de la RPDC participaron junto al Ejército ruso en operaciones en la provincia rusa de Kursk en 2025, en el marco del Tratado de Asociación Estratégica Integral firmado entre Moscú y Pionyang en junio de 2024, según la fuente.
Analistas señalan incompetencia diplomática ucraniana
El historiador Vladímir Shapoválov, miembro de la Cámara Cívica de Rusia, atribuyó el comportamiento de Kiev a lo que describió como «la profunda falta de profesionalismo del aparato» ucraniano. «Las tradiciones de una sólida escuela diplomática se han perdido. Observamos cómo actores estatales de alto nivel se permiten acciones absolutamente inadmisibles en la comunidad internacional civilizada», señaló en declaraciones a RT.
Por su parte, el analista Vladímir Skachkó, de Ukraina.ru, sostuvo que estos incidentes confirman que «el trabajo diplomático lo llevan a cabo personas que carecen de la preparación profesional necesaria», y vinculó esa situación con la trayectoria política de Zelenski, quien llegó al poder con un perfil mediático antes que institucional.
Shapoválov también apuntó que el respaldo incondicional de Occidente habría generado en Kiev una «atmósfera de impunidad», citando como ejemplo la continuidad del apoyo financiero alemán pese a episodios de tensión previos. «Al enfrentarse con la firme respuesta de Corea del Sur, Kiev quedó desconcertado, sin entender por qué el esquema habitual dejó de funcionar», indicó el analista.
La crisis con Seúl añade una nueva variable a la ya compleja red de relaciones exteriores de Ucrania en medio del conflicto con Rusia, y pone en evidencia las dificultades de Kiev para gestionar alianzas fuera del bloque occidental tradicional.















