Washington, Estados Unidos.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que el aumento de los precios de la gasolina ya no está impulsado principalmente por las restricciones en el estrecho de Ormuz, sino por los problemas que afectan a las refinerías en Rusia y Estados Unidos.
En una publicación en Truth Social, Trump sostuvo que actualmente están saliendo por Ormuz cantidades récord de petróleo “casi a diario” y señaló que el nuevo foco de presión está en la capacidad mundial de refinación.
El mandatario mencionó específicamente los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas y los cierres de refinerías estadounidenses, especialmente en California.
Trump apunta a las refinerías
Trump afirmó que las refinerías rusas están siendo atacadas por Ucrania y responsabilizó también a gobiernos demócratas por el cierre de instalaciones estadounidenses.
Su argumento se produce en momentos en que los precios de la energía continúan elevados por una combinación de conflictos militares, restricciones de oferta y menor disponibilidad de productos refinados.
Reuters confirmó que los ataques de Ucrania contra infraestructura energética rusa han contribuido a elevar los precios internacionales, particularmente los del diésel.
Sin embargo, la relación entre esos ataques y el precio de la gasolina estadounidense es más compleja, porque intervienen simultáneamente el costo del petróleo crudo, los inventarios, la capacidad de refinación y las condiciones del mercado internacional.
Ormuz sigue influyendo en los precios
Aunque Trump sostiene que el estrecho de Ormuz ha dejado de ser el principal factor, los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) muestran que las interrupciones y variaciones en el flujo por esa ruta continuaron influyendo en los precios durante el tercer trimestre.
La EIA informó este lunes que los precios del petróleo aumentaron durante ese período debido a la persistencia del conflicto en Oriente Medio, los cambios en los flujos por Ormuz y otras interrupciones del suministro internacional.
El organismo señaló que el Brent comenzó julio cerca de US$72 por barril, superó los US$100 durante ese mes y volvió a rebasar esa barrera en septiembre, en medio de nuevos ataques contra infraestructura energética.
Esto significa que, aunque el flujo de petróleo por Ormuz haya mejorado en determinados momentos, el riesgo asociado al estrecho y a la guerra con Irán continúa formando parte de la presión sobre los mercados.
Refinerías estadounidenses operaron a niveles elevados
Otro dato introduce matices a la afirmación presidencial.
La EIA informó que las refinerías de Estados Unidos funcionaron durante el tercer trimestre de 2026 con una utilización promedio de aproximadamente 95 %, procesando la mayor cantidad de petróleo para un tercer trimestre desde 2019.
Esto indica que el país no atraviesa un cierre generalizado de sus instalaciones operativas.
El problema está relacionado, entre otros factores, con una reducción estructural de capacidad, bajos inventarios de determinados combustibles y márgenes de refinación considerablemente más altos.
La EIA señaló que el margen promedio de refinación de la gasolina durante el tercer trimestre fue más del doble del registrado un año antes.
Estados Unidos sí ha perdido capacidad de refinación
La preocupación por la capacidad estadounidense sí tiene sustento en cifras oficiales.
Estados Unidos comenzó 2026 con una capacidad de refinación de aproximadamente 18.2 millones de barriles diarios, más de 250,000 barriles por día por debajo del año anterior.
La reducción estuvo relacionada principalmente con el cierre de dos grandes instalaciones durante 2025:
- La refinería de LyondellBasell en Houston, Texas, con capacidad superior a 263,000 barriles diarios.
- La refinería de Phillips 66 en Los Ángeles, California, con unos 139,000 barriles diarios.
En conjunto, ambas representaban cerca de 400,000 barriles diarios de capacidad.
Por tanto, los cierres recientes no han ocurrido exclusivamente en estados gobernados por demócratas.
California sí enfrenta una situación particular
Donde la afirmación de Trump encuentra mayor respaldo es en California.
La EIA había advertido desde 2025 que el estado perdería aproximadamente 17 % de su capacidad de refinación debido al cierre de instalaciones de Phillips 66 y Valero.
La refinería de Valero en Benicia, con capacidad cercana a 145,000 barriles diarios, dejó de operar durante 2026.
California enfrenta además una dificultad adicional: tiene poca conexión mediante oleoductos con los grandes centros de refinación de la Costa del Golfo, por lo que debe recurrir con mayor frecuencia a importaciones cuando disminuye su producción local.
La EIA había anticipado que estos cierres podrían provocar mayor volatilidad y precios más elevados en la Costa Oeste.
Cierre de Phillips 66 no fue atribuido únicamente a regulación
Trump responsabilizó a las políticas demócratas por el cierre de refinerías en California.
Sin embargo, la propia Phillips 66 había señalado anteriormente que su decisión de cerrar la refinería de Los Ángeles no respondió de manera inmediata a una ley o regulación concreta, sino a la expectativa de que el negocio de refinación en California sería cada vez más difícil.
Las regulaciones ambientales, los costos operativos, las características especiales del mercado californiano y las decisiones empresariales forman parte de un conjunto más amplio de factores.
Ataques a Rusia afectan especialmente al diésel
Los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas rusas representan otra fuente de presión.
Rusia es uno de los grandes exportadores mundiales de productos refinados y los daños a sus instalaciones han reducido la disponibilidad internacional, particularmente de diésel.
La EIA informó que las interrupciones en instalaciones de Rusia, China y Oriente Medio contribuyeron a elevar significativamente los márgenes internacionales del diésel y del combustible para aviación.
Los inventarios estadounidenses de destilados se encontraban al cierre de septiembre alrededor de 13 % por debajo del promedio de los últimos cinco años, mientras las existencias de gasolina estaban aproximadamente 7 % por debajo.
Guerra con Irán continúa pesando sobre el mercado
Reuters señaló que los precios energéticos se dispararon después de que Irán restringiera el acceso al estrecho de Ormuz, ruta por la que normalmente circula alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
Aunque parte del tráfico se ha recuperado, el conflicto continúa introduciendo una prima de riesgo en el mercado.
La propia EIA concluyó este lunes que el tercer trimestre estuvo caracterizado por aumentos tanto del petróleo crudo como de los productos refinados en medio de la persistencia del conflicto en Oriente Medio.
No existe una sola causa para el aumento
Los datos disponibles muestran, por tanto, un panorama más amplio que el planteado por Trump.
Actualmente convergen varios factores:
- La guerra entre Estados Unidos e Irán.
- Las interrupciones y riesgos en el estrecho de Ormuz.
- Ataques contra instalaciones energéticas rusas.
- Menor capacidad de refinación en determinadas regiones de Estados Unidos.
- Inventarios reducidos de gasolina y destilados.
- Altos márgenes de refinación.
- Interrupciones en otras infraestructuras petroleras de Oriente Medio.
Las refinerías han adquirido mayor importancia como factor de presión, pero los datos oficiales no indican que el estrecho de Ormuz haya dejado completamente de influir en el precio de los combustibles.











