Santo Domingo, República Dominicana.— El presidente fundador del Frente Cívico y Social, Dr. Isaías Ramos, afirmó que la seguridad ciudadana no puede medirse únicamente por la cantidad de delincuentes neutralizados, sino por la capacidad del Estado para desarticular las estructuras criminales que los financian, protegen y sustituyen.
“Un Estado puede ganar un enfrentamiento y, al mismo tiempo, estar perdiendo la batalla contra el crimen”, expresó Ramos, al referirse al debate nacional generado por las muertes ocurridas durante actuaciones policiales calificadas como “intercambios de disparos”.
Sostuvo que la discusión debe avanzar más allá de quién cayó en un operativo.
“La pregunta decisiva es: ¿qué poder criminal perdió la sociedad después del operativo? Si hoy cae un delincuente y mañana otro ocupa su lugar, no hemos desmontado el crimen; solamente hemos reemplazado una pieza”, señaló.
Ramos vinculó este fenómeno con el concepto de “inteligencia ciega” desarrollado por el filósofo Edgar Morin, que advierte sobre el riesgo de enfrentar problemas complejos mediante respuestas fragmentadas y simplificadoras.
Indicó que la criminalidad involucra narcotráfico, tráfico de armas, lavado de activos, corrupción, reincidencia, exclusión social, debilidades penitenciarias y fallas de prevención, por lo que requiere una respuesta estatal articulada.
“La seguridad comienza mucho antes de que un policía tenga que sacar su arma”, afirmó.
El dirigente planteó tres prioridades: inteligencia criminal integrada, persecución financiera y judicial de las redes y prevención focalizada en los territorios donde las estructuras criminales concentran su reclutamiento.
Asimismo, sostuvo que cuando una persona muere durante una actuación de agentes del Estado debe existir un procedimiento independiente y creíble que permita esclarecer los hechos, protegiendo tanto al ciudadano como al policía que actuó legítimamente.
Ramos propuso medir la seguridad también por redes desarticuladas, armas rastreadas, dinero ilícito intervenido, mandos identificados, reincidencia reducida y territorios recuperados.
“La República Dominicana necesita autoridad, justicia, inteligencia y prevención. Neutralizar al delincuente puede resolver la amenaza de hoy; desmontar la red que produce al próximo es comenzar a resolver el problema del país”, concluyó.













