TEHERÁN.- Irán afirmó que mantiene sin cambios las condiciones presentadas a Estados Unidos para avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz y una posible salida negociada al conflicto, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara públicamente que rechazó la propuesta iraní.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, señaló que Teherán tomó nota de las declaraciones realizadas por Trump, pero aseguró que todavía no ha recibido una respuesta oficial a través de los mediadores que participan en los contactos indirectos entre ambos gobiernos.
“Estamos esperando que los mediadores nos transmitan las posiciones definitivas”, indicó el canciller, según declaraciones recogidas por Reuters.
Araghchi reiteró además que cualquier avance hacia la reapertura del estrecho estará condicionado al cumplimiento de las exigencias planteadas por Irán y sostuvo que una solución negociada es la única vía para superar el actual punto muerto.
Trump confirma que rechazó la propuesta
Trump confirmó este sábado ante periodistas en la Casa Blanca que había rechazado la iniciativa iraní presentada durante los contactos realizados esta semana en Nueva York.
“Ellos hicieron una propuesta y yo la rechacé”, declaró el mandatario estadounidense, según Axios.
Trump argumentó que, a su juicio, Irán busca alcanzar un acuerdo porque está sometido a una fuerte presión militar y económica.
Esa explicación representa la evaluación política del presidente estadounidense sobre la situación iraní y no una valoración independiente de la posición negociadora de Teherán.
Pese al rechazo público, un funcionario estadounidense citado por Axios afirmó que los contactos indirectos continúan y describió las conversaciones como “positivas y constructivas”.
Catar sirve como intermediario
La propuesta iraní fue transmitida a Estados Unidos mediante mediadores cataríes, después de varias rondas de contactos indirectos desarrolladas al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Representantes estadounidenses, entre ellos Steve Witkoff y Jared Kushner, participaron en las conversaciones indirectas con Araghchi, según fuentes citadas por Axios.
Qatar ha desempeñado un papel de enlace transmitiendo mensajes entre las partes, que mantienen profundas diferencias sobre el futuro del estrecho, las sanciones económicas, el programa nuclear iraní y el alcance de cualquier eventual cese de hostilidades.
¿Qué propone Irán?
El plan presentado por Teherán plantea que, si Estados Unidos acepta determinadas condiciones, podría comenzar un período de siete días al término del cual se produciría una reapertura más amplia del estrecho de Ormuz y avanzarían negociaciones para detener los enfrentamientos.
Entre los puntos de la propuesta que han sido confirmados por diferentes fuentes figuran:
- levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes;
- exenciones o levantamiento de sanciones relacionadas con las exportaciones iraníes de petróleo;
- liberación de activos iraníes congelados;
- un cese de hostilidades que abarque otros frentes regionales, incluido Líbano;
- reapertura más amplia del estrecho de Ormuz;
- inicio posterior de negociaciones sobre asuntos aceptados por ambas partes.
El Gobierno iraní ha presentado previamente un conjunto más amplio de siete condiciones para avanzar hacia conversaciones, aunque no todos sus componentes han sido descritos públicamente con el mismo nivel de detalle.
Programa nuclear sigue siendo uno de los principales obstáculos
Una de las diferencias más importantes continúa siendo el programa nuclear iraní.
Estados Unidos pretende obtener nuevas concesiones nucleares de Teherán antes de alcanzar un acuerdo más amplio.
Irán sostiene, por el contrario, que no renunciará a lo que considera sus derechos nucleares, incluida su capacidad de enriquecimiento de uranio.
Un alto funcionario iraní dijo a Reuters que Teherán no contempla realizar concesiones sobre esos derechos incluso si Washington acepta el plan para Ormuz.
Araghchi ha indicado que el programa nuclear podría formar parte de una fase posterior de conversaciones sobre asuntos mutuamente acordados.
Washington cuestiona que Irán pueda imponer condiciones sobre Ormuz
La administración estadounidense también discrepa con Teherán sobre quién posee actualmente la capacidad de determinar las condiciones de navegación en el estrecho.
Durante las conversaciones, negociadores estadounidenses sostuvieron que Irán no controla unilateralmente Ormuz y, por tanto, no puede condicionar su utilización a determinadas concesiones de Washington, según una fuente citada por Axios.
Estados Unidos afirma que buques comerciales están atravesando actualmente el estrecho bajo protección estadounidense.
El volumen de tráfico continúa, sin embargo, por debajo de los niveles registrados antes del conflicto.
Esta disputa sobre quién posee realmente la iniciativa en Ormuz se ha convertido en uno de los puntos centrales de la confrontación política y militar.
Irán insiste: no habrá reapertura sin condiciones
Tras las declaraciones de Trump, Araghchi dejó claro que Teherán no considera que la cuestión esté cerrada.
“Nuestras condiciones son claras”, señaló el canciller al reiterar que cualquier movimiento hacia una reapertura depende de que esas exigencias sean atendidas.
La posición coincide con declaraciones anteriores de otros altos funcionarios iraníes, quienes habían vinculado la normalización del tránsito por Ormuz con un acuerdo más amplio sobre sanciones, bloqueo naval y hostilidades regionales.
Trump cree que Irán está negociando desde una posición débil
Trump ofrece una lectura muy diferente.
El mandatario asegura que Teherán está intentando acelerar un acuerdo porque, según su valoración, está sufriendo fuertes pérdidas.
“Quieren hacer un acuerdo para abrir inmediatamente el estrecho porque están perdiendo muy mal”, afirmó ante periodistas.
La administración estadounidense sostiene además que no tiene urgencia en aceptar las condiciones iraníes debido a la capacidad militar estadounidense desplegada en la región y al aumento gradual del tráfico protegido a través de Ormuz.
Irán rechaza esa interpretación y sostiene que conserva capacidad suficiente para condicionar las operaciones marítimas y continuar resistiendo las presiones de Washington.
Diplomacia continúa pese al rechazo
El intercambio muestra que el rechazo público de Trump no necesariamente implica el fin inmediato del proceso diplomático.
Reuters señala que los mediadores todavía participan en los contactos y que Teherán espera recibir por esa vía la posición estadounidense definitiva antes de decidir su próximo paso.
Esto deja dos niveles diferentes de comunicación.
Por una parte, Trump ha dicho públicamente que rechazó la propuesta.
Por otra, Irán sostiene que todavía no ha recibido formalmente ese rechazo por medio del canal diplomático que ambas partes están utilizando.
Ormuz permanece en el centro de la negociación
El estrecho se ha convertido en una pieza central de cualquier eventual acuerdo porque las interrupciones al tráfico marítimo han reducido los flujos energéticos y contribuido a generar presión sobre los precios internacionales.
El conflicto, que se extiende desde febrero, ha tenido efectos sobre las exportaciones de petróleo del Golfo, el transporte marítimo y las economías dependientes de esa ruta.
La propuesta iraní pretende utilizar la reapertura de Ormuz como parte de un acuerdo más amplio.
Washington, en cambio, busca separar la libertad de navegación de otras concesiones políticas y económicas que reclama Teherán.
Las diferencias siguen siendo amplias
Pese a la reactivación de los contactos en Nueva York, las posiciones permanecen considerablemente distantes.
Teherán reclama alivio de sanciones, desbloqueo de activos, fin del bloqueo naval y un cese regional de hostilidades.
Washington exige concesiones adicionales, particularmente en materia nuclear, y rechaza que Irán pueda utilizar el estrecho como instrumento de negociación.
Por ahora, las declaraciones de Araghchi muestran que Irán no considera cerrada la vía diplomática, pero tampoco está dispuesto a reabrir plenamente Ormuz sin recibir contrapartidas.
El próximo paso dependerá de la respuesta que los mediadores transmitan oficialmente a Teherán y de si Washington presenta una contrapropuesta capaz de reducir las diferencias entre ambas partes.














