El presidente del CIDI y representante permanente de Antigua y Barbuda ante la OEA, embajador Sir Ronald Sanders, destacó que la República Dominicana fue el primer Estado miembro en responder de manera concreta al llamado del organismo para presentar iniciativas con problemas claramente definidos, fuentes de financiamiento identificadas y modelos replicables. «La República Dominicana ha tomado esta propuesta y lo ha hecho primero, y eso merece ser reconocido», afirmó Sanders.
El funcionario calificó como «muy impresionante» la transformación presentada y atribuyó el éxito del programa tanto a la voluntad política del Gobierno como a la capacidad técnica del país para estructurar proyectos viables y susceptibles de respaldo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Avances en infraestructura hídrica
Durante la sesión, el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) informó que la gestión actual ha entregado 47 acueductos, 14 alcantarillados y dos obras de drenaje pluvial, impactando a millones de dominicanos con mayor seguridad hídrica y mejores condiciones sanitarias.
Entre los logros destacados figura la intervención del arroyo Gurabo, en Santiago, que permitió acompañar a cerca de 1,900 familias, construir infraestructura sanitaria y pluvial, recuperar espacios públicos y reducir en un 43 % la contaminación que llegaba al río Yaque del Norte. También se citó el caso de Guanuma–Los Botados, donde la recuperación de una planta abandonada por alrededor de 15 años permitió restablecer el servicio a más de 15,000 personas y, posteriormente, completar un sistema que beneficia a más de 42,000 habitantes.
Programa de Saneamiento de Ciudades Costeras y Turísticas
El eje central de la presentación fue el programa de Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas, desarrollado con el respaldo del BID, con una inversión de USD 970 millones que beneficiará directamente a alrededor de un millón de personas. El programa comprende intervenciones en Boca Chica, Higüey, San Pedro de Macorís, La Romana y Verón–Punta Cana.
En Verón–Punta Cana se desarrolla un proceso de precalificación para un proyecto integral de acueducto, alcantarillado, tratamiento y reúso de aguas residuales que contempla 20 años de operación y mantenimiento. Más de 20 interesados de distintos continentes participan en dicho proceso, según informó el Inapa.
Agua como infraestructura productiva
La presentación dominicana subrayó que el crecimiento económico, el turismo, las exportaciones y la inversión extranjera requieren servicios públicos confiables, por lo que el agua potable y el saneamiento deben entenderse también como infraestructura productiva. En ese contexto, se resaltó la creación del Gabinete del Sector Agua y la firma del Pacto Dominicano por el Agua 2021–2036, construido con la participación de más de 1,000 personas y 500 organizaciones.
La representante permanente de la República Dominicana ante la OEA, embajadora Mayerlyn Cordero Díaz, señaló que el programa es fundamental para garantizar el derecho humano al agua potable y al saneamiento, proteger la salud de dominicanos y turistas, preservar los ecosistemas marinos y asegurar el desarrollo sostenible de zonas estratégicas para el turismo nacional durante los próximos 50 años.
Modelo para América Latina y el Caribe
Sanders consideró que las lecciones compartidas por la República Dominicana constituyen una referencia valiosa para América Latina y el Caribe, especialmente para los pequeños Estados insulares con limitaciones técnicas y financieras. La embajadora Cordero Díaz expresó la aspiración de que la experiencia dominicana sirva de inspiración para que otros Estados miembros la adapten y repliquen ante desafíos similares.
La sesión contó con la presencia del secretario general de la OEA, Albert Ramdin; representantes del BID; embajadores acreditados; y legisladores dominicanos, entre otros asistentes.












