Moscú.- Rusia rechazó la posibilidad de establecer una moratoria parcial sobre las operaciones militares en el mar Negro, al considerar que una medida de ese tipo podría ofrecer una pausa temporal a Ucrania sin producir, desde la perspectiva de Moscú, una solución sostenible al conflicto.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, se refirió a la posibilidad planteada por el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, de aplicar una moratoria a las acciones militares en esa zona.
Según la diplomática, Moscú no ha recibido hasta el momento por canales oficiales una iniciativa turca formal que establezca las condiciones de un eventual acuerdo.
Rusia recuerda experiencia de la Iniciativa del mar Negro
Zajárova señaló que Rusia ya participó entre 2022 y 2023 en un mecanismo que implicaba restricciones a determinadas operaciones en el mar Negro.
La funcionaria hizo referencia a la Iniciativa del mar Negro, acuerdo que permitió la salida de productos agrícolas ucranianos y estuvo acompañado por un memorando entre Rusia y Naciones Unidas relacionado con las exportaciones rusas de alimentos y fertilizantes.
Según la versión de Moscú, regresar a un esquema similar sin garantías adicionales sería contraproducente.
Zajárova sostuvo que, durante el período anterior, Rusia limitó determinadas acciones mientras esperaba avances para facilitar la comercialización internacional de sus productos agrícolas.
Moscú acusa incumplimientos en acuerdo anterior
La portavoz rusa afirmó que la experiencia de 2022 y 2023 terminó deteriorándose porque, según la posición de Moscú, no se cumplieron completamente los compromisos relacionados con las exportaciones rusas.
Rusia también ha sostenido que el corredor creado bajo aquella iniciativa fue utilizado con fines que excedían el transporte de alimentos.
Estas afirmaciones corresponden a la posición oficial del Gobierno ruso.
La Iniciativa del mar Negro dejó de operar en julio de 2023 después de que Moscú decidiera no aceptar una nueva prórroga.
Rusia vuelve a denunciar ataques contra embarcaciones
Zajárova acusó además a las fuerzas ucranianas de realizar ataques con drones contra embarcaciones civiles en el mar Negro.
Según Moscú, esas acciones buscan desestabilizar la navegación en la región y prolongar el conflicto.
La funcionaria sostuvo que, en las condiciones actuales, Rusia no observa elementos suficientes para respaldar una moratoria limitada.
Las acusaciones sobre la autoría, objetivos y naturaleza de los ataques mencionados forman parte de las declaraciones oficiales rusas incluidas en el material suministrado.
Moscú insiste en abordar las “causas profundas” del conflicto
La portavoz de la Cancillería reiteró que Rusia considera insuficiente un alto el fuego que no esté acompañado de negociaciones sobre asuntos más amplios.
“Un arreglo sostenible y a largo plazo de la crisis ucraniana solo es posible si se eliminan sus causas profundas”, afirmó.
Entre los temas que Moscú identifica como centrales figuran la expansión de la OTAN hacia el este, la relación de Ucrania con la Alianza Atlántica y la situación de la población rusa y rusohablante en territorio ucraniano.
Estos elementos forman parte de la posición política sostenida por el Kremlin sobre las condiciones necesarias para alcanzar un eventual acuerdo.
Turquía plantea reducir tensiones marítimas
La discusión surgió después de que Hakan Fidan planteara la posibilidad de establecer una moratoria sobre las operaciones militares en el mar Negro.
De acuerdo con la respuesta rusa, cualquier propuesta tendría que establecer condiciones claras y ofrecer garantías que Moscú considere suficientes.
Rusia sostiene que no estaría dispuesta a aceptar un esquema unilateral semejante al aplicado anteriormente.
El antecedente del acuerdo de granos
La Iniciativa del mar Negro fue firmada el 22 de julio de 2022 en Estambul y estuvo acompañada de un memorando entre Rusia y Naciones Unidas.
El mecanismo buscaba facilitar la exportación de productos agrícolas ucranianos y reducir los riesgos para el abastecimiento mundial de alimentos.
En paralelo, el memorando contemplaba medidas destinadas a facilitar la comercialización internacional de productos agrícolas y fertilizantes rusos.
Moscú sostuvo posteriormente que esa segunda parte no fue implementada de manera satisfactoria y decidió no continuar participando en el acuerdo a partir del 17 de julio de 2023.
Las condiciones rusas siguen siendo un punto de conflicto
El Gobierno ruso mantiene que una solución definitiva requeriría discutir aspectos territoriales, militares, políticos y humanitarios.
Entre las condiciones planteadas por Moscú figuran la neutralidad de Ucrania, limitaciones a su capacidad militar y el reconocimiento ruso sobre territorios cuya soberanía continúa siendo disputada y que son internacionalmente reconocidos como parte de Ucrania.
Estas exigencias han sido rechazadas por Kiev en diferentes momentos del conflicto.
La posición expresada por Zajárova muestra que Moscú continúa favoreciendo negociaciones de alcance amplio frente a iniciativas centradas exclusivamente en una tregua temporal en el mar Negro.












