La idea de utilizar los fondos de pensiones para financiar las crisis económicas en Europa por la guerra en el Golfo Pérsico está en un debate activo, y quieren movilizar ese capital hacia inversiones productivas (armamentos), infraestructuras o deuda soberana.
El bloqueo naval de Estados Unidos a Irán es para ahogarlo económicamente. Buena estrategia. Pero los más afectados son los países del Golfo Pérsico, aliados precisamente a Estados Unidos, que no pueden sacar el grueso de su gas y petróleo por el estrecho de Ormuz. Parece un contrasentido.
Mientras Ormuz está cerrado, las ventas de gas y petróleo de Estados Unidos se han duplicado, generando miles de millones de beneficios. Saque sus conclusiones.
Irán ya casi no tiene espacio para almacenar su petróleo y usa viejos cargueros, tanques de agua y “vasijas de barro”, mientras el oro negro escasea en muchos países del mundo.
Algunos medios de comunicación dicen que allegados al gobierno de Trump se han forrado los bolsillos con información privilegiada. Una apuesta segura: ataco mañana (las bolsas se derrumban), extiendo el plazo (las bolsas se disparan). Con esa información, en 15 minutos te haces multimillonario.
El mercado bursátil roza los máximos históricos. La razón: dan como un hecho que no habrá más ataques a Irán y eso explica en gran medida la confianza de los inversores. ¿Pero si la apuesta falla?
Trump apuesta al éxito del bloqueo económico a Irán para doblegar sus exigencias, pero le crea una pesadilla Netanyahu, que no cree en nada de eso. Y para colmo lo obligan a un cese al fuego en el Líbano, aunque no lo respeta.
Según algunos medios, los planes de Trump contra España y el Reino Unido por no permitir que sus bases fueran usadas para atacar a Irán son: fortalecer militarmente a Marruecos para que invada Melilla y Ceuta y ayudar a Milei a recuperar las Islas Malvinas. ¿Y la OTAN qué hará bajo el lema “uno para todos y todos para uno”?
El verdadero objetivo de destruir a Irán y poner un gobierno prooccidental para controlar su petróleo es joder a China, al que ya le cortaron el petróleo de Venezuela.
La paciencia de China desespera a Occidente. En su aparente calma ante la guerra en el Golfo, prepara su estrategia para invadir a Taiwán no más allá de 2027. Anótelo.
El MOSAD dio información completamente errónea sobre la capacidad del pueblo iraní para rebelarse contra el régimen represivo y genocida de los ayatolás después de los primeros ataques que decapitaron la cúpula política y militar de Irán. El efecto fue totalmente contrario. Todo parece indicar que Trump valoró demasiado esa información para caer en la trampa que le tendió Netanyahu.
Es definitivo que China y Rusia le dieron información satelital clave a Irán sobre la localización de objetivos estratégicos en Israel y países del Golfo. Objetivos que fueron destruidos con precisión milimétrica. Lo mismo hace Occidente para ayudar a Ucrania en sus ataques a Rusia.
Y la gran pregunta es: ¿cómo China sabía que esa guerra explotaría y logró almacenar mil millones de barriles de petróleo para más de cinco meses de consumo? Solo que fueran magos o que Trump llamara a Xi Jinping y se lo dijera.
Europa, Asia y los países del Golfo Pérsico son los grandes perdedores de esta guerra. Rusia, el gran ganador. Sus barcos fantasmas cargados de petróleo en mar abierto tienen ahora luz verde para venderlo al doble de su precio.
Después de la derrota de Orbán en Hungría, la Unión Europea aprueba finalmente 90 mil millones para ayudar a Ucrania en su guerra con Rusia, pero resulta que Europa ahora depende del gas y el petróleo ruso para sobrevivir en invierno si no abren el estrecho de Ormuz. ¿Morirán de frío?
La cúpula militar y política de Irán está aparentemente fracturada y la pregunta es: ¿dónde está el líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei? Es posible que lo tengan en un coma inducido por sus graves heridas.
Los países de la OTAN quieren rearmarse para independizarse de la protección de Estados Unidos. ¿Pero para pelear con quién? Obviamente con Rusia, y eso es botar el dinero.
La paz en el Medio Oriente se parece a la velocidad de la luz, que el humano nunca podrá alcanzar. Y todo se reduce a un estrecho de 34 kilómetros de ancho que golpea a todas las economías del mundo.
Las recientes y misteriosas muertes y desapariciones de 21 científicos de alto nivel en Estados Unidos y China, ¿son parte de la guerra en el Golfo o es una guerra paralela?
El costo de la guerra con Irán, solo para Estados Unidos, según el secretario Hegseth, va por US$25 mil millones, sin incluir los daños materiales y económicos en el resto de los países involucrados. ¿Y el bloqueo cuánto cuesta al día?
Que Putin hable con Trump sobre cómo solucionar el conflicto del Oriente Medio es una burla, mientras Rusia tiene cuatro años invadiendo y atacando a Ucrania. Charlatán.













