El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país no depende del estrecho de Ormuz para el suministro de petróleo, en medio de la creciente tensión internacional tras el bloqueo de esta estratégica ruta marítima por parte de Irán.
Durante declaraciones a la prensa, el mandatario sostuvo que otras economías, especialmente en Europa y Asia, son las más afectadas por la interrupción del tránsito en esta vía clave para el comercio energético mundial.
EE.UU. minimiza impacto del bloqueo
“Nosotros no usamos el estrecho. EE.UU. no lo necesita. Europa lo necesita, Corea del Sur, Japón, China, muchos otros sí”, expresó Trump, al referirse al impacto desigual del cierre del paso marítimo.
El presidente sugirió que los países más dependientes del estrecho de Ormuz deberían involucrarse en la solución del conflicto, aunque no ofreció detalles sobre el tipo de participación que consideraría necesaria.
Contexto de conflicto y tensión regional
Las declaraciones se producen en medio de una escalada de hostilidades en Oriente Medio, tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han provocado represalias por parte de Teherán.
Entre las acciones más relevantes, Irán ha bloqueado casi por completo el estrecho de Ormuz, una vía por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas que se comercializa a nivel mundial.
Impacto en el mercado energético
El cierre del estrecho ha generado preocupación global, impulsando el aumento de los precios de los combustibles y elevando la incertidumbre en los mercados internacionales.
Aunque Estados Unidos asegura tener menor dependencia de esta ruta, expertos advierten que el impacto indirecto podría afectar igualmente a su economía, debido a la interconexión de los mercados energéticos globales.
Evaluación militar y declaraciones de Trump
En el ámbito militar, Trump aseguró que las capacidades de Irán han sido significativamente debilitadas tras los ataques recientes.
El mandatario afirmó que Estados Unidos y sus aliados han logrado “derrotar” a las fuerzas iraníes, incluyendo su Armada, Fuerza Aérea y sistemas de defensa antiaérea, aunque señaló que el bloqueo del estrecho sigue siendo una de las pocas acciones que Teherán mantiene.
Un escenario de incertidumbre global
La situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo un punto crítico para la estabilidad energética mundial, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo del conflicto.
El desenlace de esta crisis podría tener efectos significativos en la economía global, especialmente si se prolongan las restricciones en el suministro de petróleo.









