SAO PAULO (Brasil).— El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó duras críticas contra la guerra en Irán y contra líderes internacionales que, a su juicio, actúan como si fueran “dueños del mundo”, en medio de una creciente tensión geopolítica global.
Durante su intervención en la 17.ª Caravana Federativa, celebrada en Sao Paulo, el mandatario expresó su preocupación por el rumbo de la política internacional y cuestionó declaraciones recientes que sugieren acciones expansionistas sobre otros territorios.
“No podemos tener a alguien levantándose por la mañana y diciendo: me voy a tomar Groenlandia, me voy a tomar el canal de Panamá, me voy a tomar Cuba, me voy a tomar Venezuela”, afirmó Lula.
Las declaraciones parecen hacer referencia indirecta a posturas recientes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de la escalada de tensiones en distintas regiones del mundo.
Críticas a la guerra y defensa de la soberanía
Lula también se refirió directamente al conflicto en Oriente Medio, donde reiteró su rechazo a las acciones militares y defendió el respeto al derecho internacional.
“Necesitamos respetar la autodeterminación de los pueblos y la integridad territorial de los países”, sostuvo.
El mandatario brasileño ha insistido en diversas ocasiones en la necesidad de resolver los conflictos internacionales mediante el diálogo y la diplomacia, en lugar de la confrontación armada.
Un conflicto que escala a nivel global
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada a finales de febrero de 2026, ha provocado una grave crisis geopolítica, con ataques militares, tensiones diplomáticas y repercusiones económicas a nivel mundial.
El conflicto ha dejado miles de víctimas y ha generado preocupación internacional por el riesgo de una escalada mayor, incluso con implicaciones en el mercado energético global y la seguridad internacional.
Lula recuerda intentos de mediación
El presidente brasileño también evocó el papel de Brasil en la diplomacia internacional, recordando el intento de mediación en 2010 junto a Turquía para alcanzar un acuerdo nuclear con Irán.
Lula criticó que, en aquel momento, las potencias internacionales optaran por endurecer sanciones en lugar de apoyar una solución negociada, lo que, según su visión, refleja desequilibrios en el sistema global.
Un llamado al equilibrio global
El mandatario insistió en que el mundo no puede seguir avanzando bajo una lógica de imposición de poder, y reiteró su llamado a fortalecer el multilateralismo y el respeto entre naciones.
Sus declaraciones se suman a otras voces internacionales que han pedido alto el fuego y negociaciones urgentes para evitar una mayor escalada del conflicto en Oriente Medio.


















