El portavoz del Kremlin minimizó el impacto de posibles aranceles estadounidenses ante la ayuda energética que Moscú estudia brindar a Cuba en medio de su crisis de combustible.
Moscú. – El Kremlin aseguró este jueves que no desea una escalada con Estados Unidos en relación con los posibles aranceles que Washington podría imponer a países que suministren petróleo a Cuba, en medio de la crisis energética que atraviesa la isla caribeña.
La declaración fue ofrecida por Dmitri Peskov, portavoz presidencial, quien al ser consultado sobre la posibilidad de que Estados Unidos eleve sanciones o aranceles debido a futuros envíos de crudo y combustibles a Cuba, aseguró: “No querríamos ninguna escalada”, al mismo tiempo que destacó que actualmente el comercio entre Rusia y Estados Unidos es “casi inexistente”.
Peskov explicó que, a pesar de las tensiones geopolíticas existentes, Moscú ha sostenido conversaciones “a diferentes niveles” con La Habana para explorar opciones de apoyo energético ante la escasez de combustible que enfrenta el país caribeño tras la suspensión de suministros de Venezuela y las acciones estadounidenses.
El Kremlin también ha señalado que, aunque no desea un conflicto con Washington por este tema, considera que el diálogo constructivo es preferible para tratar las cuestiones pendientes entre ambos gobiernos, especialmente en el contexto de ayuda humanitaria o cooperación con Cuba.
La situación energética de Cuba se ha vuelto crítica en las últimas semanas, con advertencias de escasez de combustibles y medidas de racionamiento, ante la interrupción de suministros clave, lo que ha llevado a varios países a debatir sobre su papel ante la crisis. Estudios y reportes internacionales han destacado que la isla enfrenta severas limitaciones de combustible que ponen en riesgo diversos sectores de su economía y transporte.

















